HOSPITAL DEL ALMA 13/09/18

 HOSPITAL DEL ALMA 13/09/18

El Duque de Santo Ton

(Consultas gratis: santapiedra@gmail.com) 

Duque de Santo Ton:

Tengo una pregunta que me da pena preguntar, pero ya no sé qué hacer. Desde que descubrí la existencia del sexo, empecé a masturbarme a todas, no dejé de hacerlo ni cuando tenía novia y me acostaba con ella casi todos los días.  Ya terminé con ella, y ya cumplí 18 años, pero no puedo dejar de masturbarme, lo he intentado de mil formas, pero no me puedo controlar, siempre termino haciéndolo.

 

Amín

San Cristóbal 

Querido Amín:

Si te gusta hacerlo, no veo la causa por la que tengas que dejar de masturbarte, si tanto te gusta jalarle el pescuezo al cisne. La masturbación es una conducta sexual, una forma de disfrutar del cuerpo que puede hacerse individualmente o en pareja. Tradicionalmente se ha transmitido el mensaje de que la masturbación es mala, sucia y vergonzosa. Hemos interiorizado que no se debe hacer y en algunos casos como el tuyo se intenta controlar. Lo malo es que entre más intentas controlar, más ganas te dan de hacerlo. Quizá si te das permiso para hacerlo y disfrutas de tu cuerpo, al rato ni se te va a antojar y buscarás otra novia. 

Duque:

Mi marido consume porno en Internet y a mí nunca me ha gustado que lo haga. He intentado respetarle sus gustos lo más posible, pero no puedo ignorar ciertas marranadas. En primer lugar, Sus películas porno preferidas, son las de violaciones a mujeres, mujeres forzadas o mujeres durmiendo mientras se aprovechan de ellas ¿verdad que es un degenerado? En segundo lugar, intenta hacer conmigo lo que ve en Internet, siempre con mi consentimiento, claro, pero no puedo evitar sentirme mal porque pienso que él está pensando en el porno cuando está conmigo.

Gertrudis

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Gertrudis:

Las fantasías sobre sexo violento o de dominación, son mucho más frecuentes de lo que piensas y no tuenen nada de malo, mientras sean solamente eso, fantasías. Por otra parte, tu creencia de que está pensando en el porno mientras te penetra, es una idea tuya, no de él, e indica que tú te estás comparando. Eres tú la que se estás desvalorizando al dejarte llevar por esta creencia, no seas burra, mujer. 

Querido Duque:

Soy un joven de Tapachula, ayer cumplí 18 años y no he tenido relaciones sexuales con mujeres, todavía. Mira Duque, yo siento necesidad de estar con una persona sexualmente hablando, pero lo más extraño es que siento la imperiosa necesidad de besar a alguien, pero me da igual que sean hombres o mujeres. No me gustan los hombres, no me atraen para nada, no me los imagino en la cama conmigo ni como pareja, pero me dan ganas de besar casi a cualquiera.

Efraín

Tapachula 

Querido Efraín:

En este caso leo más en lo que no escribes que en lo que escribes. Tu deseo de besar eróticamente a cualquier persona, es una máscara que esconde tu realidad: a ti se te va la cocha al monte, es decir, lo que en realidad deseas es besar y tener sexo con otros hombres, pero te niegas a enfrentarlo. 

Duque:

Mi hijo tiene 6 años y he notado que hace cosas muy raras. Ya van varias veces que les dice a sus amiguitos que se bajen los pantalones y le enseñen las nalgas o el pene. Esto ha sucedido con amigos diferentes, lo que me hace pensar que el que origina este tipo de juegos es él, no sé de qué manera actuar o a quien acudir, quisiera que me orientes, no quiero equivocarme en la manera de educar al niño.

Araceli

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Araceli:

Lo que hace tu hijo es normal, es un juego que le permite explorar y conocer el cuerpo, aunque sea el de otros; es algo natural y el problema está en los adultos que catalogamos esas conductas como "anormales" o "desviadas". Tenemos sexualidad desde el momento del nacimiento hasta la muerte, pero la sexualidad se expresa de forma distinta en cada edad. Para los niños que aún no tienen la posibilidad de fantasear, ni desarrollar el erotismo, el interés está en el descubrimiento del cuerpo. Piensa en que no te habrías alarmado si lo que tu hijo le pidiera a otro niño que le enseñara su mano o su pie para compararlo con el suyo. El temor aparece cuando se trata de las zonas genitales, que los adultos tenemos catalogadas como erógenas. El niño no sabe aún que la sociedad considera un tema tabú todo lo relacionado con el sexo, por eso su curiosidad es natural y no se esconde. Es importante que no lo coartes ni, mucho menos, le digas que eso está mal. No obstante, también te recomiendo que estés con un ojo al gato y otro al garabato, porque la putería brinca cuando y donde menos te lo esperas. 

Duque de Santo Ton:

Me gustaría saber por qué me atraen sexualmente mucho más las mujeres gordas y peludas que las delgadas y lampiñas; dime si hay alguna explicación y si tengo posibilidades de cambiar. No me gusta hablar de estos temas, me da vergüenza.

Víctor

Berriozábal 

Querido Víctor:

Cada persona es única y también lo son sus gustos estéticos. Muchos hombres muestran preferencias por mujeres que tienen más kilos o pelos que lo que manda el canon de belleza; y podría haber explicaciones evolutivas y de tipo biológico en ello, pero creo que es complicarse con una cuestión que no tiene que ver nada más que con tus gustos individuales. Si te gusta el “modelo orangután” ¡disfrútalo! Además, tendrás menos competencia. 

Duque:

He oído que el sexo anal es malo porque puede provocar desviaciones en el recto ¿es verdad eso?,  ¿qué consecuencias puede producir este tipo de contacto sexual?

Martha

San Cristóbal 

Querida Martha:

La penetración anal no causa desviaciones fisiológicas de ningún tipo. El riesgo de esta práctica, al igual que el de la penetración vaginal, es la transmisión de infecciones cuando no se utilizan medidas de prevención como el preservativo, mejor conocido como condón. Recuerda que el ano tiene la función de excretar los desechos del cuerpo y por lo general retiene una gran cantidad de residuos. 

Querido Duque:

Mi esposa se la pasa todo el tiempo obsesionada con tener sexo y el problema es que a mí, últimamente, no se me antoja. Ella dice de que no sabe qué hacer, pero que es incontrolable. Para mí que ella padece la enfermedad de la ninfomanía, pero como no podemos darnos el lujo de ir a un especialista, por eso recurro a ti.

Rosenberg

Tuxtla Gutiérrez 

Querido Rosenberg:

La ninfomanía es un mito, no existe como problema sexual, forma parte de las creencias erróneas asociadas a la sexualidad femenina. Parece que en este momento ella tiene más deseo que tú y eso puede llevaros a pensar que su nivel es desproporcionado o muy alto. Sería una tontería tratar de reprimir o acotar el deseo de tu mujer, lo mejor sería satisfacerlo, unas veces  teniendo relaciones contigo y otras veces a través a través de la masturbación.

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