Punto de cruce (01/feb)

Por Froilán Esquinca Cano

De la lectura transversal, se rescatan una serie de elementos que contribuyen de manera significativa a superar los obstáculos existentes en el contexto previo a la puesta en marcha de las acciones de promoción de conservación y manejo de recursos naturales. 

Muchos de los obstáculos o problemas que deben enfrentarse a nivel local para mejorar la calidad de vida y las oportunidades económico-productivas en las ecoregiones, superan el accionar de los poderes públicos y, en tal sentido, las políticas articuladas constituyen herramientas fundamentales para su superación. En efecto, como puede revisarse, este tipo de articulación conlleva, entre otras ventajas, al mejor aprovechamiento de las oportunidades y la optimización de los recursos, incremento en la dinámica del tejido productivo, social e institucional local, mediante la generación de espacios de deliberación, compromiso y acción.

El modelo establece y fortalece alianzas a nivel federal, estatal y local, donde distintos sectores se han involucrado en las cuestiones de conservación y manejo de recursos naturales. Asimismo, con esas alianzas, adquiere el reconocimiento y respeto de los intelectuales locales que son formadores de opinión o asesoran en la toma de decisiones en múltiples espacios académicos y políticos de las ecoregiones.  

Dentro del mismo se desarrollan diversos trabajos como: sensibilización, capacitación, diagnósticos comunitarios, zonificación comunitaria, ordenamientos comunitarios, identificación y gestión de proyectos, estrategias de comunicación, entre otros. 

El modelo articula y vincula acciones que detonan procesos con distintas dependencias y sectores del gobierno federal, estatal y local, así como con instituciones de educación. Esto destaca que las buenas voluntades se adquieren con esfuerzo y dedicación y que finalmente el reconocimiento de la población se obtiene con el mejoramiento de sus comunidades y de su calidad de vida, donde el manejo integrado de ecosistemas ha resultado ser fundamental en este proceso. 

RECOMENDACIONES

Reconocemos que los ecosistemas funcionan como entidades completas y requieren de un manejo holístico y complementario, requiriendo así ser manejadas en su totalidad y no por partes. Esto implica trascender los límites jurisdiccionales, dado que los ecosistemas por lo general traspasan fronteras. 

El manejo integrado de ecosistemas y manejo de microcuencas, incluye la participación e inclusión de la población como elemento fundamental del desarrollo y como catalizador de los trabajos comunitarios con responsabilidad en el manejo de sus recursos naturales y los impactos positivos o negativos de los procesos, internalizando variables de previsión, prevención, restauración y resiliencia.    

La coordinación entre instituciones del sector ambiental y desarrollo agropecuario requiere la creación de instrumentos y acuerdos tanto a nivel central como local, para internalizar el enfoque y metodologías, así como su réplica, que en sí es el fin de la sustentabilidad del proceso con las políticas públicas que lo acompañen en los 3 niveles de Gobierno.. 

Del paso de la sensibilización al compromiso, es un proceso largo y que en muchas ocasiones su concreción depende más de decisiones y procesos externos a la región, como por ejemplo, la manera de operar los programas estatales y federales.

Estos proyectos demandan de una planeación para la obtención de mejores resultados y la programación, lo cual permite el alcance de metas, por consecuencia, el equipo de trabajo deberá continuar fortaleciendo la confianza, bajo el supuesto único de que el compromiso que da origen al equipo es el proyecto y deberá anteponerse cualquier interés en beneficio del proyecto. 

Es fundamental el establecimiento de un sistema único de información geográfica, el sistema de información, permitirá observar los avances del proyecto aparejados a los procesos administrativos, además de una rendición de cuentas y balances en forma quincenal o mensual, así también permitirá verificar los avances globales del proyecto. 

Las acciones del proyecto deben estar enfocadas a la concreción de los resultados del mismo, sin perder de vista la búsqueda y alcance de los beneficios regionales y globales. 

En la concertación comunitaria y los gobiernos regionales es imprescindible la implementación y funcionalidad del proyecto. 

Los trabajos comunitarios desencadenan un alto grado de conservación de los recursos naturales, tanto, que la conservación de áreas comunitarias ha sido un parteaguas en las acciones de atención de las instituciones gubernamentales y organismos civiles. Siendo la alternativa, en la búsqueda de integrar conservación y desarrollo, siendo estos nuevos esquemas de participación. 

Estos proyectos deben de reconocer la equidad de género e indígenas o grupos etnolingüisticos , como una forma diferente de transversalidad hacia la internalización sectorial para acompañar la implementación de los mismos y una forma de reconsiderar el aporte y papel fundamental de mujeres y hombres en la  toma de decisiones hacia la protección y conservación de los recursos naturales,

FINALMENTE:

Es sumamente importante interpretar las políticas públicas como elementos de gestión participativa, por tales razones las reglas de operación de los fondos concursables de cada una de las dependencias y sectores que concurren en el combate a la pobreza, la promoción del desarrollo local, la conservación y manejo sustentable de los recursos naturales, el desarrollo social ,así como la restauración y reconversión productiva, deben de alinearse en el manejo de una estrategia de sustentabilidad efectiva y que permita no ser mutuamente excluyentes, fondos que, en otro orden de ideas, deben de ser mutuamente concurrentes para así generar sinergias y construcción de capacidades que valoren los esfuerzos locales en la construcción de procesos organizativos, la implementación de proyectos piloto, la complementación de estudios, análisis de mercado y la valorización de los bienes y servicios, tanto ambientales como de seguridad local , tales como la alimentación y el abasto de servicios como agua potable y manejo de desechos , esquilmos y la minimización de impactos en los procesos de transformación, accediendo así, en el corto plazo, a un cambio de actitudes y el emprendimiento de actividades más sustentables, tal y como lo marca la transición a una economía verde, recientemente instaurada en Rio + 20, en el mediano y largo plazo .

No debemos dejar escapar esta última oportunidad de establecer las bases de la gestión cediendo la soberbia sectorial al paso de los espacios de gestión participativa, no populista ni mercenaria que favorece a despachos y bufetes de servicios sin ética , ni medios de verificación, debemos de ser y hacer políticas con sensibilidad y congruencia, con humildad, eficiencia, verticalidad y con la autoridad que convoque y someta al juicio de los años los resultados programáticos que peldaño a peldaño podrán ascender una escalera al cielo que permita encontrar los escenarios más tangibles del combate a la pobreza desde la naturaleza . 

Chiapas y el Sureste Mexicano deberán de acordar y pactar estrategias compartidas y diferenciadas en sus contextos regionales, pero articuladas en los escenarios de conectividad biocultural que trascienda espacios y articule a Mesoamérica como una realidad compartida, no como una escenografía mediática.