EN LA MIRA 26/05/17

EN LA MIRA 26/05/17

LA REVANCHA DE MANUEL VELASCO CONTRA #CHIAPASINFUERO

Por Héctor Estrada

La detención arbitraria de Ángel Barrios Zea como evidente acción de represalia política por parte del gobierno de Manuel Velasco Coello, contra las acciones de Movimiento Ciudadano en Chiapas y su dirigente estatal, Isaac Barrios Ochoa, es un asunto que debe encender las mayores “alertas preelectorales” en la entidad debido a lo grave que resulta el accionar intimidante y amedrentador de un gobierno contra los escasos partidos que representan alguna oposición real.

 

La acción penal ejercida en contra del ex alcalde de Tapachula va más allá de su propia figura e historial. Expresa a simple vista un claro sesgo de revanchismo político en contra de quien durante los últimos meses ha representado cierta incomodidad para el gobierno verde. Se trata de Isaac Barrios Ochoa, actual coordinador de Movimiento Ciudadano en Chiapas e hijo del ahora detenido, quien desde su nombramiento como dirigente estatal ha tomado distancia con el régimen de Velasco Coello.

El más claro ejemplo de lo anterior, y una de las posibles razones que desataron la ira verde, está relacionado estrechamente con la campaña emprendida por Movimiento Ciudadano para la eliminación del fuero constitucional en Chiapas. La incómoda honestidad de los mensajes contra la corrupción, la aceptación social de la campaña y el crecimiento del partido fuera de control gubernamental no tienen nada contentos a Velasco y su grupo de asesores.

Sin embargo, el punto de quiebre se dio finalmente el pasado fin de semana cuando el diputado federal Jorge Álvarez Máynez arribó a Chiapas para visitar diferentes puntos de la entidad. Desde el anuncio de su visita su sola presencia no resultó nada grata para Casa de Gobierno. Y es que, Álvarez Máynez es conocido ya por su dura posición crítica contra los gobiernos del PRI y PVEM, a quienes ha evidenciado en más de una vez sobre la tribuna de la Cámara de Diputados… y así sucedió en Chiapas.

Durante su estancia en la entidad Álvarez Máynez se sumó a la promoción de la campaña para la eliminación del fuero, habló duró sobre la corrupción y denunció mediante sus redes sociales problemas tan graves como la crisis de salud, generada por el millonario desvío de recursos federales en Chiapas. Así, no demoró ni dos días completos después de su partida para que de manera exprés se cocinara la orden de aprensión que ahora tiene al padre del dirigente estatal de Movimiento Ciudadano tras las rejas.

Se trata a todas luces de un procedimiento penal lleno de irregularidades y sospechas. Hasta la noche de este miércoles la autoridad judicial ni siquiera había emitido comunicado oficial sobre la detención para detallar la acción penal. Todo se realizó con el mayor de los hermetismos, bajo órdenes de captura por delitos ya juzgados y hasta prescritos. Se trata pues de las mismas acusaciones por las que el Barrios Zea había sido procesado en 2008, juzgado y exonerado en 2010.

Por eso el hecho resulta gravoso y preocupante. Porque se trata evidentemente de una acción de afrenta directa contra un organismo político en la entidad. Las intenciones de aplicar represalias y amedrantar el accionar crítico de quienes hoy integran Movimiento Ciudadano en Chiapas no requieren de grandes análisis para ser demostrados. Estamos frente a un claro caso de agresión política contra partidos de oposición y se da a sólo un año de la elección.

La vigilancia e intervención de los organismos electorales y fuerzas políticas nacionales sobre el caso debe ser inmediata y contundente. Resulta inaceptable cualquier tipo de violencia gubernamental contra críticos u opositores provengan de donde provengan (ciudadanía o agrupaciones políticas). Las arcaicas estrategias para “doblar” a los partidos opositores y volverlos títeres de los intereses gubernamentales bajos extorciones no pueden permitirse más. Sobre todo, en un país que tanto se jacta de representar una “democracia plena”, lejana de las dictaduras que tanto critica… así las cosas.

 

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