HOSPITAL DEL ALMA 14/08/18

HOSPITAL DEL ALMA 14/08/18

Duque de Santo Ton

(Consultas gratis: santapiedra@gmail.com) 

Duque:

Quisiera verte en persona, porque ahí donde trabajas hay una persona que filtra toda tu información a los demás periódicos, y les dice qué día vas a publicar tal o cual cosa.

 

Sirenia

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Sirenia:

Estoy tan seguro de lo que hago, que aunque se filtre la información, este diario, mi equipo de trabajo y yo, siempre estaremos en el nivel óptimo de calidad en Chiapas, pues tenemos la mejor información, las mejores cámaras, las mejores plumas y, sobre todo, el nivel óptimo de impresión. 

Querido Duque:

Supe que alguien te pidió el correo electrónico de una señora muy ardiente, pero no he podido conseguir ese periódico donde salió. Era una señora insatisfecha que te escribía cosas muy morbosas y yo quisiera tener contacto con ella ¿me podrías dar el correo?

Felipe

Tuxtla Gutiérrez 

Querido Felipe:

No sé a quién te refieres, pero yo no soy alcachofa de nadie. 

Duque de Santo Ton:

Mi hermanita es tres años menor que yo, y me considera una retrasada mental. Dice que ya no es virgen y que ha tenido relaciones sexuales con muchos niños de su salón. Yo sigo siendo señorita a mis 18, y no sé cómo ayudar a mi hermana de 15. Dime.

Sofi

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Sofi:

No entiendo cómo quieres ayudar a tu hermana, porque una vez que se pierde la virginidad, se pierde para siempre. Tal vez estaría bien que la acompañaras a visitar a un ginecólogo porque una mujer sexualmente activa requiere consejos y revisiones médicas, independientemente de la edad que tenga, además de que debe conocer los métodos profilácticos que existen para prevenir enfermedades y para el control de la natalidad.

Duque:

Estoy enamorado de una de mis alumnas de la universidad, y he notado que ella no me ve con malos ojos. Además de guapa, es muy inteligente por lo que pienso ponerle una calificación reprobatoria, para que cuando venga a reclamarme podamos entrar en contacto y tal vez de ahí pasemos a la cama ¿qué te parece mi táctica?

Chuy

Tuxtla Gutiérrez 

Querido Chuy:

Es inconcebible cómo teniendo tan poca ética puedas dar clases en una universidad. Para empezar es una aberración fijarte sexualmente en tus alumnas, pues ellas tienen una relación de jerarquía contigo que la las vuelve vulnerables. Si a eso le agregas el ponerles trampas para que caigan en tus redes, lo único que puedo decirte es que deberías estar en la cárcel y no al frente de un grupo de estudiantes.

Querido Duque:

Si tuvieras que escoger entre vivir decentemente con el amor de tu vida (sin dinero) y en convertirte en objeto sexual, con todo el dinero que se te antoje gastar ¿qué escogerías?

Clara

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Clara:

Siempre me iría del lado del dinero. Sin él no se puede ser feliz. 

Duque:

Mi esposa y yo nos encontramos a una pareja de tuxtlecos en el aeropuerto Charles De Gaulle, de París. Un matrimonio de esos muy presumidos, que siempre se han sentido de la “alta sociedad”, y nos saludamos con cierto afecto y hasta nos tomamos juntos unos tragos que yo invité. A la hora de la verdad no les quedó más remedio que confesarnos que iban a tomar el mismo vuelo de Air France que nosotros con destino a la Ciudad de México para después conectar con el Aeroméxico para Tuxtla, pero la diferencia era que ellos tenían boletos de clase turista y mi señora y yo, como siempre, viajábamos en primera clase. Desde ese momento los sentí como avergonzados, sobre todo, cuando apoltronados en nuestros cómodos asientos forrados de piel los vimos desfilar con el resto de los pasajeros que tenían boletos de “coach”. Ya en el aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México no nos dirigieron la palabra ni en el vuelo de Aeroméxico ni en el aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez, pero oye Duque ¿yo qué culpa tengo de poder pagar lo que me gusta?  

Memo

Tuxtla Gutiérrez 

Querido Memo:

Dada nuestra idiosincrasia chiapaneca, estoy seguro de que a esa pareja le ha de haber resultado muy incómodo viajar en “coach”, mientras ustedes disfrutaban de la primera clase de Air France que, como todos sabemos, es la mejor del mundo. Siento que al matrimonio ese le faltó un poco de dignidad para ocultar su malestar, pues, no por un viaje en clase turista van a dejar de ser quienes son, y no por viajar en primera a ustedes se van a volver güeros, no sé si me explico. El asunto es no demostrar que estás vencido, aunque ya te hayan tumbado. Tú tampoco debes demostrar soberbia por la desgracia ajena y el bienestar propio. 

Querido Duque:

¿Sabes qué es el “palo santo?

Rebeca

Ocosingo 

Querida Rebeca:

No es, Chula, fue. Era un árbol que crecía en la Selva, seguramente extinto ya, cuyas ramas mostraban una cruz dibujada dentro de su circunferencia, y que quedaba visible cuando eran cortadas a machete de indio. En pedacitos, servía para infusiones con presuntas propiedades curativas, pero sólo Dios sabe. 

Duque:

¿Cómo le puedo hacer para que no se me noten los cacarizos que dejó el acné en mi rostro?

Lilián

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Lilián:

Cuando vayas a salir o simplemente quieras monearte, retacate los cacarizos con make up (maquillaje base), lo que te hará ver más vieja pero por lo menos lucirás arreglada. 

Querido Duque de Santo Ton:

Estoy recién casada y ya me quiero divorciar. Ya había hecho el amor con mi marido  desde antes de casarnos e incluso hasta habíamos viajado juntos a Europa, pero ahora que oficialmente soy su mujer y que comparto con él todos mis espacios, me he dado cuenta de que es un cochino, un cerdo, un marrano. No me lo vas a creer, pero cuando se desviste, va tirando la ropa en el lugar en el que se la quita, y si nadie la recoge, a él le vale gorro y la deja ahí. Si usa un vaso o un plato lo deja donde sea y no le importa que se llene de hormigas o que apeste. Por si fuera poco, casi no se baña y al muy puerco le da por olerse las axilas y oler sus calcetines usados. Tiene unas costumbres muy raras, además de que no le importa tirarse pedos o eructos delante de mí, o cuando estamos tapados con las sábanas de la cama o encerrados en el coche con todos los vidrios cerrados. Cuando se afeita, deja el lavabo lleno de espuma con pelos y no le importa rascarse el pene, los testículos o el ano y luego acercarse los dedos a la nariz para cerciorarse del aroma. Definitivamente no quiero seguir casada con ese hombre tan sucio y apestoso, ya no lo dejo tocarme ni hacerme el amor y no quisiera que Dios me castigara mandándome un hijo que me atara a él para toda la vida.

Susy

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Susy:

Si Dios quisiera castigarte, no lo haría mandándote un hijo, no seas ingrata, un hijo es más bien una bendición. Por lo que respecta a las costumbres de tu esposo en la intimidad, creo que se trata de una de las tantas pruebas a las que se somete un matrimonio, porque “nadie te prometió un jardín de rosas”. Claro, no te quiero decir que tengas que soportar las marranadas de tu marido, pero puedes hablar con él tranquilamente y decirle que te está afectando en tu vida diaria. Sería conveniente que en lugar de dormir en una cama matrimonial, compraran un par de camas individuales, y que tuvieras siempre a la mano desodorantes en aerosol, frasquitos de agua de colonia y cosas que te ayuden a soportar el hedor de tu hombre. A las rascadas y esas cosas sí te vas a tener que acostumbrar, pues seguramente él también se está acostumbrando a cosas de ti que tú no notas pero que para otra persona resultarían insoportables. Si por cosas como ésas ya estás pensando en el divorcio, no puedes encontrar a otro culpable más que a ti misma, pues aprender a convivir es aprender, no a tolerar, sino a aceptar a la otra persona.

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