HOSPITAL DEL ALMA 13/07/18

HOSPITAL DEL ALMA 13/07/18

El Duque de Santo Ton

(Consultas gratis: santapiedra@gmail.com)

Querido Duque de Santo Ton:

Ya van como cinco cartas que te escribo y tú las ignoras. Se supone que tu hospital está abierto para que todas las personas podamos manifestar nuestras inquietudes y tú nos orientes o nos digas qué hacer. La verdad es que me tienes decepcionado, te juro que sólo compraba el periódico para leer tu sección, pero ahora ya prefiero comprar otro.

 

César

Tuxtla Gutiérrez

Querido César Andrés:

Si no he publicado tus cartas es porque contienen una bola de leperadas que me parecen de muy mal gusto, además de que avientas demasiadas pedradas al gobierno por cosas que no me constan y que por lo mismo no puedo publicitar como si fueran un hecho.

Querido Duque:

¿Es cierto que cuando la emperatriz Carlota estaba recién casada y vivía en Austria, un mastín de su cuñada destrozó vivo a un perrito miniatura que ella había llevado desde Bruselas?

Bella

Tuxtla Gutiérrez

Querida Bella:

No tengo la más remota idea.

Hola Duque:

Los gringos satanizan a los narcotraficantes por surtir a su población de estupefacientes, pero yo pienso que eso no es nada en comparación con lo que los empresarios y políticos gringos hacen en contra de los habitantes de los países de Latinoamérica. De hecho yo creo que hasta nos salen debiendo los gringos, porque en lugar de defendernos, nuestros gobiernos son sus cómplices y nos sumen cada vez más en la miseria.

Magda

Tuxtla Gutiérrez

Querida Magda:

Ya no veas tanta televisión.

Duque de Santo Ton:

Mi hermana dice que soy una imbécil porque tengo relaciones sexuales con un hombre casado y yo soy soltera. Lo que no sabe la muy bruta es que yo no busco matrimonio sino lo que quiero es precisamente tener buen sexo.

Gladis

Tuxtla Gutiérrez

Querida Gladis:

Tu hermana se equivoca al decir que eres una imbécil, más bien eres una golfa.

Señor Duque de Santo Ton:

El viernes pasado fui a confesarme a la iglesia, y le dije al padre que me acusaba de haber cometido actos impuros, y entonces el padre me preguntó que qué actos impuros, y yo le dije que había fornicado, y entonces él me pidió que le dijera cómo, pero yo no le dije nada, porque se me hizo exagerado ¿tuve razón, verdad?

Elizabeth

Tuxtla Gutiérrez

Querida Elizabeth:

Los sacerdotes son las autoridades de la Iglesia y si te les vas a poner al brinco ¿a dónde vamos a parar?

Duque de Santo Ton:

Una de mis hermanas se fue a vivir a Estados Unidos hace mucho tiempo, hace como quince años. Radica en Nueva York, en un lugar al que le llaman el Bronx. Me habló el otro día y me dijo que quiere que vaya a pasar unos meses con ella, que en su departamento hay suficiente espacio, y que en su edificio viven varias familias de negros muy simpáticas, pero no sé, como que los negros me dan un poco de desconfianza.

Caritina

Tuxtla Gutiérrez

Querida Caritina:

Si los negros te dan desconfianza, mejor olvídalo mi reina, no te va a gustar el ambiente.

Hola Julio:

Te suplico que no publiques mi nombre, pero sabes que te conozco desde hace mucho tiempo y que te estimo sinceramente, por eso te sugiero que des por terminada, de una vez por todas, con esa ridícula columna llamada “Hospital del Alma”, en la que no aportas nada de nada, porque si tu intención es la de remover la consciencia y la falsa moral de la pequeña burguesía, créeme que ese tipo de ironías y sarcasmos que manejas han dejado de “espantar” desde hace mucho tiempo y más bien lo que producen es el desparpajo de las grandes masas incultas y desprovistas de buen gusto. A mí me parece que tienes capacidad para lograr mucho más que eso, por lo que ya es hora de que le cortes la cabeza al Duque de Santo Ton.

Ulrike

Tuxtla Gutiérrez

Querida Ulrike:

Tu afecto es sinceramente correspondido y te agradezco el consejo de que no pierda el tiempo divirtiendo a las masas, pero mientras la vida no me ofrezca otra oportunidad más gratificante y constructiva, seguiré divirtiendo al pueblo porque, al fin y al cabo, yo también formo parte de él y al mismo tiempo me divierto.

Duque:

Hace poco estuve en una reunión de amigas, todas recién casadas, y nos pusimos a jugar barajas. La anfitriona propuso que en lugar de apostar, pusiéramos una de nuestras alhajas en una bolsita a manera de prenda, y que las ganadoras irían sacando las prendas con derecho a hacer cualquier tipo de preguntas a las propietarias. Estuvimos todas de acuerdo, y a mí se me hizo fácil depositar en la bolsita mi anillo de bodas, que temía un brillantito bastante caro. Empezamos a jugar y cuando terminó la primera ronda y la ganadora iba a sacar la primera prenda, la dueña de la casa se puso a buscar y a buscar la bolsa con las prendas que, según ella, había dejado sobre la mesa de su comedor. Después de una hora sin aparecer nuestros objetos, la anfitriona concluyó que la sirvienta, que era de entrada por salida, se había robado la bolsa con las prendas porque se había ido sin despedirse. Nos cuesta mucho trabajo creerle, pero es nuestra amiga. Claro que ahora yo estoy metida en una bronca porque al no poder explicar la desaparición de mi anillo de bodas, le conté la historia a mi esposo y él insiste en que mis demás amigas y yo levantemos una denuncia en contra de quien resulte responsable, lo cual, estoy segura, traerá muchas molestias a la dueña de la casa ¿total? las cosas materiales vienen y van ¿no?

Tineta

Tuxtla Gutiérrez

Querida Tineta:

Las cosas materiales vienen y van, pero no un anillo de bodas mi reina. A mí me parece que en este caso tu matrimonio corre peligro si no haces lo posible para recuperar esa prenda, pues su desaparición puede prestarse a mil y una conjeturas. Creo que debes seguir el consejo de tu esposo y denunciar por robo a tu amiga y a su supuesta criada, que más bien debe ser su cómplice y, para la próxima, piensa mejor en las consecuencias que pueden tener cosas tan estúpidas como un simple juego de prendas. Estoy seguro de que, mediante una buena recompensa, la policía judicial hará su trabajo y rescatará ese anillo.

Duque de Santo Ton:

Tengo seis años de casado y las relaciones sexuales con mi esposa no me despiertan ningún interés. Sin embargo, debo reconocer que es una mujer guapa, que se cuida mucho y que me sale muy cara. También he notado que yo no le atraigo en lo más mínimo para el sexo, pero que se pone feliz cuando le regalo dinero, joyas o bienes inmuebles. Mientras tanto, yo me divierto con todas las niñas que con tal de subirse a mi VMW y comer en buenos restaurantes, me lo entregan todo. Me parece que es una buena forma de llevar la fiesta en paz, porque si me divorciara de mi esposa mucha gente sufriría, empezando por mi mamá que no sólo la quiere, la adora.

Eduardo

Tuxtla Gutiérrez

Querido Eduardo:

Me parece que si se trata de llevar la fiesta en paz, haces lo correcto, pero ten cuidado. Nunca dejes que tu mujer sepa realmente cuantas propiedades tienes ni a cuanto asciende tu fortuna. Jamás le entregues las facturas de las joyas ni de los coches ni, mucho menos, pongas a su nombre los bienes inmuebles, además de que espero que estén casados bajo el régimen de separación de bienes. Déjala disfrutar de tu dinero pero jamás permitas que tenga fortuna propia pues aunque tú no le intereses en la cama, seguramente habrá otros hombres que se le antojen y si no la tienes amarrada, puedes jurar que te dará una patada en el trasero, aunque se enoje tu mamá.

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