NUDO GORDIANO 04/07/18

NUDO GORDIANO 04/07/18

Madurez 

POR YURIRIA SIERRA 

México creció. En un día, México demostró que es más maduro de lo que creía. El país entero, sus distintos sectores, sus partes todas, actuaron como lo pensamos muchas veces en un imaginario que nos negamos a creer que merecemos. México es un país más fuerte de lo que se ha demostrado.

 

Los ciudadanos salimos a las calles. Con credencial en mano fuimos a votar. Con voluntad y optimismo, algunos de ellos fueron funcionaros de casilla y contaron los votos. Fuimos más que hace seis años quienes acudimos a las urnas. Fuimos más quienes a lo largo de estos meses de campaña, señalamos, opinamos, criticamos, generamos discusión y diálogo. Muchos antes apáticos, esta vez mostraron empatía hacia una causa. Los ciudadanos demostramos que somos una sociedad madura, adulta.

El INE trabajó durante meses para garantizar que la del domingo fuera la elección más vigilada de la historia. Redobló esfuerzos para darnos elementos de credibilidad; para asegurar que la noche del domingo se desarrollara con tranquilidad y certeza. El INE resolvió cada una de las contingencias. No dio elemento alguno para dudar de su operación. La institución encargada del desarrollo de la elección más observada del México contemporáneo demostró que su fortaleza es la de una democracia que sale de su rebelde e incomprensible adolescencia, para entrar en la adultez.

Los contendientes en la elección presidencial mostraron sus cualidades democráticas. José Antonio Meade fue el primero en salir y reconocer que las tendencias estaban lejos de favorecerlo. Deseó éxito a AMLO. En un discurso de gran estatura democrática, no sólo envió un mensaje de agradecimiento a su militancia, si no que dio y tendió su mano en la construcción del país. Ricardo Anaya hizo lo mismo minutos después, aceptó la derrota, en un ejercicio de autocrítica que no habíamos visto en elecciones anteriores en quienes no resultaban ganadores. Ambos dieron por terminada la confrontación de la campaña –aunque Anaya hizo alusión a su episodio con la PGR—, pero con ello dieron un paso adelante: México desde hoy necesita de todas sus fuerzas viendo en la misma dirección, el futuro. La contienda terminó y con sus mensajes, MeadeAnaya demostraron que son políticos de una nueva generación de políticos, una más adulta, sí, también más madura.

Peña Nieto no retrasó el mensaje con el que se cerraría el círculo de certezas necesarias para calificar como exitoso este proceso electoral. Aun con las señales que dibujaron la derrota de su partido, EPN tendió la mano y trazó la primera línea del camino que comienza a partir de hoy, cuando se reúna con el virtual ganador de la contienda e inicie el proceso de transición rumbo al próximo sexenio. Este gobierno comienza su etapa final y, lejos de aferrarse a su narrativa, acepta que la mayoría le dice que es hora de irse.

AMLO no es el mismo que contendió hace 12 ni hace seis años. El AMLO que vimos durante la campaña, el que vimos en el Hilton, el que acudió a agradecer a su militancia en el Zócalo, no fue el que pecó de soberbio en el pasado, tampoco al que le faltó autocrítica ni el que abusó en ser radical. El próximo Presidente llega curtido de todo, con los aprendizajes todos de los peligros del poder. Ojalá. Así lo demostró en sus discursos del domingo. Aunque uno más político que el otro, que fue más para los ciudadanos que lo acompañaron durante la contienda. Pero también quiso dar certezas a aquellos tantos que no le dieron su voto. AMLOenvió un mensaje de victoria que, más bien, quiso traducirlo en uno de reconciliación. El AMLO del domingo, no fue el mismo de los últimos dieciocho años.

Los anteriores son ejemplos de lo que la elección nos demostró: que México es un país, en la que sus partes todas saben actuar con responsabilidad si miran hacia una misma dirección. O, al menos, si nos ponemos de acuerdo en que lo que nos une son las ganas de asegurarle a éste un mejor porvenir.

 

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