HOSPITAL DEL ALMA 14/06/18

 HOSPITAL DEL ALMA 14/06/18

Por El Duque de Santo Ton

(Consultas gratis: santapiedra@gmail.com) 

 Querido Duque:

Aquí en Tuxtla nadie lo sabe, pero en la Ciudad de México mi mamá trabajaba de sirvienta en casa de mi papá cuando se conocieron. Entonces mi mamá quedó embarazada de mí y como mi abuela no soportó la idea de que su hijo se casara con la criada, mi papá consiguió empleo aquí en Chiapas, se casó con mi mamá y aquí nací yo.

Gracias a Dios, mi papá supo hacer fortuna y ahora voy a terminar mi carrera en el Tecnológico de Monterrey, voy a casarme con una chica de sociedad que sabe que soy rico, pero no tiene idea de que mi madre algún día fue sirvienta ¿se lo confesaré?

Nelson

Tuxtla Gutiérrez

Querido Nelson:

No pueden confesarse hechos que no son propios. Es decir, la que fue una casquivana fue tu madre, no tú; aunque ciertamente es un detalle de mal gusto. Mejor cuéntales a tu novia y a tus suegros que tu mamá pertenece a una distinguida familia de Guadalajara que, mientras tengas dinero, todos te van a creer, y estoy seguro de que hasta tu mamá olvidará los días en que era la consentida del plumero y del sacudidor. 

Duque:

Pasé una buena parte del verano en España, y no tienes idea de lo grosera que es la gente. Cuando le pedía a algún mesero que me trajera algo por favor, me respondía cosas como “con favor y sin favor mientras pague la cuenta”. Una prima de mi mamá que es española me dijo que no suplicara por nada ni que usara la palabra “mande” en lugar de “qué”, porque se oye muy hortera. Desde entonces me volví muy déspota con la gente, y trataba a los empleados como verdaderos gatos y jamás volví a pedir las cosas por favor ni a dar las gracias por las cosas que pagaba. De hecho, me acostumbré a no dejar propinas.

María

Tuxtla Gutiérrez 

Querida María:

Enfrentar una sociedad distinta es difícil, y ciertamente se dice que la suavidad de nuestros modales y nuestras normas de higiene las heredamos de nuestros antepasados indígenas, acostumbrados al sometimiento y al baño diario. Me parece bien que hayas sabido adaptarte a las circunstancias, pero ahora que ya estás de retorno en tu patria vuelve a ser la que eras, porque en México, las personas gentiles y sencillas son mucho más apreciadas que las ordinarias y prepotentes. 

 

Duque de Santo Ton:

No sé por qué me gusta mucho ser violento con las mujeres cuando tengo relaciones sexuales con ellas. Uso cualquier pretexto para pegarle a mi esposa y fingirme enojado, pero me excito tanto que termino haciéndole el amor como un animal. Eso me pasa con todas las novias y conquistas que me consigo. De hecho una golfa a la que le puse los dos ojos morados pensaba denunciarme a la policía por haberla lesionado durante el coito, pero se contentó con dos billetes de a quinientos ¿qué me pasará?

Narciso

Tuxtla Gutiérrez 

Querido Narciso:

Lo que te pasa es que eres un sádico enfermizo y misógino. Disfrutas golpeando a las mujeres para sentirte superior y reafirmar tu virilidad de la que, inconscientemente, dudas. Pide ayuda especializada porque en ese disfrute se te puede pasar la mano, y podrías convertirte en el asesino de alguna de tus conquistas, de tus novias o hasta de tu propia esposa.

Duque:

Soy una chica humilde pero bonita, y quiero cambiar de vida, porque sé que merezco mucho más de lo que tengo. Uno de los licenciados con los que trabajo me dijo el otro día que va a tener muy buen puesto en el próximo gobierno municipal, y que si me voy a la cama con él, me va a ayudar mucho para que quede yo ganando cuarenta mil pesos al mes, mínimo, pero no sé si creerle, porque ya me han engañado muchas veces, y de promesa en promesa he ido de cama en cama y nunca me cumplen. Sin embargo las oportunidades no se presentan muchas veces y no quiero dejar pasar ésta, aunque el licenciado quiere que empecemos a tener relaciones sexuales desde ahora pero ni siquiera tiene su nombramiento.

Male

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Male:

Tú misma dices que el abrir las piernas a cambio de promesas no te ha funcionado, así que no te apresures. Aprovecha el tiempo antes de los nombramientos, portándote coqueta con el licenciado, y dándote a desear, pero no dejes que te toque de la cintura hacia abajo hasta que tenga el poder. Si lo consigue, entonces ya podrán negociar los cuarenta mil pesos mensuales en otros términos. 

Querido Duque:

Yo soy gay de clóset y conocí en mi trabajo a un hombre heterosexual, que se volvió mi mejor amigo. La cosa es que no sé si él está enamorado de mí o simplemente es mi imaginación, porque yo nunca había tenido un amigo heterosexual.  Una vez él me pidió el número de mi celular, y aunque me extrañó, yo se lo di. Yo sé que eso no significa que él sea homosexual, pero en México es muy raro que entre hombres se intercambien el número del celular. Mis amistades de la oficina que no lo conocen personalmente, me preguntan que si es homosexual, por su forma de ser y porque se lleva demasiado conmigo, y la verdad, lo confieso, a mí me encanta, se viste bien y tiene una forma amanerada de hablar, que me hace dudar de su sexualidad. Una vez le dije que en la oficina todos sospechaban que era gay, pero él me respondió que si lo fuera ya me lo hubiera dicho. La verdad es que no sé qué hacer, me encantaría tener sexo con el hombre pero no quisiera perder al amigo.

Arturo

Tuxtla Gutiérrez 

Querido Arturo:

Si ese hombre es realmente tu amigo, aceptará que le preguntes lo que sea y, dependiendo de su respuesta, pues ya tú decidirás si le propones ir a la cama. Sin embargo, por lo que me cuentas, creo que se trata de una proyección de los deseos que él te inspira, pues si tu amigo quisiera hacerte el amor ya te lo hubiera hecho desde antes de que escribieras este mensaje. 

Duque de Santo Ton:

Me dijeron que muy pronto habrá un vuelo directo de Tuxtla a Mérida, y yo estoy feliz porque viajo muchísimo para allá.

Gladys

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Gladys:

¿Y? 

Duque de Santo Ton:

Tengo un perro que se pone histérico cuando llueve y empiezan a caer rayos. Yo no sé porque, pero el estúpido animal se refugia en mí y se sube a mi cama asustado. A mí me da mucha lástima pero es mayor el asco que me produce ¿qué puedo hacer?

Julia

San Cristóbal 

Querida Julia:

Bájalo de tu cama a patadas, aprenderá que los rayos no son tan peligrosos. 

Querido Duque:

Mi psiquiatra es un hombre chaparrito pero muy atractivo: de esos hombres que se arreglan y les gusta lucir bien, siempre huele a perfume francés. Es casado y tiene un hijo, pero desde el día en que lo conocí se portó muy amable conmigo, hablábamos ocasionalmente por teléfono cuando me sentía algo mal, y siempre llevamos una buena amistad, hasta hace no mucho que me confesó que estaba enamorado de mí, lo cual me pareció incorrecto porque es un hombre casado, pero me gusta tanto, que tuve sexo con él, ahí mismo, en su consultorio. Mi esposo y mis hijas saben que voy a terapia con él dos veces por semana, pero en verdad a lo que voy es a coger ¿tiene algo de malo?

Alejandra

Tuxtla Gutiérrez 

Querida Alejandra:

Si lo hacen con condón y en secreto, no. Al cuerpo hay que darle lo que pida y si quiere enano, pues enano. 

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