Denuncian a red de pederastas en Ocosingo

Denuncian a red de pederastas en Ocosingo

Mario Humberto y Roxana liderarían el grupo que abusa de menores de edad y los graba para luego circular los videos con “clientes” 

Madre de menor pide justicia y la reposición del proceso en otra Fiscalía que no sea la de Tuxtla; “destapa” complicidades con autoridades del estado 

Por ENRIQUE GONZÁLEZ

Tuxtla Gutiérrez 

Aracely López Sánchez, madre de familia y quien por varios años se dedicó al periodismo en Chiapas, denunció de forma pública a su exesposo, el también comunicador y trabajador de la oficina Prevención del Delito, Mario Humberto “N” y a otras personas, de liderar una red de pederastia en el municipio de Ocosingo, al grado de que hasta su propio hijo fue víctima de ese delito.

 

En conferencia de prensa en esta ciudad tuxtleca, la denunciante recordó que luego de separarse de su cónyuge, en el año 2011, uno de los acuerdos fue que él cuidaría del menor por las tardes, “no pasaría pensión, pero sí se encargaría de nuestro pequeño, pero lo que nunca me imaginé es que le haría daño”.

De acuerdo con su versión, Mario (dueño del periódico Crónicas del Sureste en esa localidad de la región Selva de la entidad) cometió en repetidas ocasiones ese ilícito en contubernio con Roxana N”, identificada como “La Mayor”, quien se dedica a la política y al parecer lidera la red; asimismo aparecen Caralampio Caridad “N”, funcionario de gobierno; Blanca Minerva “N”, Isabela Montserrat “N” y Yuriski “N”, amas de casa; Elder “N”, locutor; Germán “N”, trabajador de un fotoestudio; Cynthia “N”, docente y Francisco “N”, desempleado.

Detalló que esta red utilizaba a sus propios hijos para cometer los abusos, “por ejemplo, a la niña de Blanca Minerva, que tiene como dos añitos; a los hijos de Yuriski, o al hijo de Isabela… Son al menos alrededor de seis niños abusados sexualmente; pero antes, cuando mi nene estaba más pequeño, Mario le hacía comer excremento y le metía agujas de jeringas en sus piernitas, para torturarlo; incluso una vez le hizo matar a un perro; también lo obligó a tomar agua de un escusado”.

Con base en la información que le proporcionó su pequeño tras los constantes abusos, aseveró que los presuntos pederastas le ponían películas pornográficas a los menores, luego los tocaban, abusaban de ellos, y las grabaciones “eran comercializadas, aunque primero ellos se las compartían; a mi niño lo hacían estar con la tal Yuriski, o también con Isabela y Blanca Minerva, y no se diga del papá, o de Elder; pero antes de abusarlos, los golpeaban y amenazaban para que obedecieran”.

En el caso de su exmarido, puntualizó que de seguro se siente protegido porque ha sido reportero desde hace varios años, además de que estudió Informática y en la actualidad cursa la carrera de Arquitectura, “entonces, tiene fuentes del Ejército, del Cisen, de la Policía, por lo que tiene cubierta esa parte, y si le están pisando los talones, le avisan”.

Con el dictamen médico en mano, lamentó que su hijo le confesara, hasta el pasado 7 de abril, todo lo que ocurría desde hace al menos un lustro (hoy tiene 10 años de edad), “en diciembre de 2017 me dijo que su papá lo toqueteaba; a partir de que acudimos con la autoridad, venía gente a tocar al claxon afuera de la casa, amenazaban a mi niño, le enviaban notitas, o a mí me hablaban, según un comandante, para intimidarme. Todas las pruebas las tengo y ya las presenté en la Fiscalía”.

Lo más lamentable, advirtió, es que su vástago también sufrió abusos en la Escuela Primaria “Guadalupe Victoria”, del mismo municipio de Ocosingo, por parte del profesor Édgar Everto “N”, quien se presume también hacía sus “fechorías” solapado por otros docentes, “y estas personas también están vinculadas con la red de pederastas”.

“Lo denuncié en junio de 2017 porque abusó de cuatro niños y dos niñas, entre ellos mi hijo; nadie quería denunciar, y el mismo día que sale la orden de aprehensión, el maestro huyó; luego tramita su amparo, en noviembre del año pasado, pero se lo niegan, porque la pederastia es un delito grave”, destacó.

No obstante, externó que resurgieron más denuncias de otras madres por abusos en ese centro educativo, “de la misma manera ese docente golpeaba a los pequeños, los grababa, abusaba de ellos; y había otro maestro que cuidaba la puerta, Hugo Ermín ‘N’, quien ya se fue de la escuela, y habría otro docente que también es parte de los mismo, y ya se fue. Otra maestra que estaría vinculada, es de Educación Física, está por irse”.

Explicó que el maestro abusó de su hijo porque “le habló Mario Humberto, ya estaban vinculados, y el mismo Mario obligó a mi pequeño a que se fuera con él, pero era para abusar de él”.

Las secuelas, mencionó, son muchas: su menor no puede dormir bien, tiene constantes pesadillas, “se levanta hablando; no quiere salir, no quiere separarse de mí, no quiere ir a la escuela; mi nene se orinaba en la cama, crujía los dientes; son cosas horribles, nunca me lo imaginé, porque yo me la pasaba en el trabajo, pero confié en él”.

AUTORIDADES, ¿CÓMPLICES?

Por ello, mencionó que el pasado 23 de mayo acudió a la Fiscalía de la Mujer de Tuxtla Gutiérrez, para que su menor hijo declarara sobre los abusos cometidos por una red de pederastas que lo torturaron y grabaron con un teléfono celular que después compartían con personas que pagaban por ese material de video.

Sin embargo, refirió que su hijo se mostró ausente y temeroso después de ese día, por lo que le preguntó qué sucedió en su declaración. Además, criticó el actuar de Sandra Isela Bermúdez Núñez, fiscal del Ministerio Público, titular de la Mesa de Trámite número 2 del nuevo sistema de justicia penal de dicha fiscalía, “porque ella lideró desde que yo declaré (13 de abril) hasta cuando le tocó el turno a mi niño (23 de mayo)”.

Durante este proceso, una sicóloga del DIF fue la primera persona que estuvo sola con el menor de edad, cerca de 25 minutos; “ella le dijo que si decía toda la verdad lo volverían a torturar como antes, que lo descuartizarían, y que además si no denunciaba a ‘La Mayor’, le darían la cantidad de 2 mil pesos”.

Además, recordó, esa funcionaria le dijo al pequeño: “Tu mamá sólo te quiere para declarar y después te meterá a la cárcel… ¡no seas burro, haz lo que te digo y no te matarán!”.

Asimismo, la madre relató que no le explicaron el proceso que pasaría su hijo, por lo que le preguntó a la fiscal que llevaría su caso, por qué estaba solo con esa persona, a lo que ella respondió que era con el objetivo de sensibilizarlo y crear un clima de confianza para que rindiera su declaración.

Posteriormente a este último proceso, el menor de edad fue entrevistado por la sicóloga de la Fiscalía y por último por la trabajadora social de nombre María; “esta última le hizo preguntas en forma de burla, diciéndole que lo que contaba lo había visto en una película de nombre ‘La Ouija’”.

También dijo que lo entrarían a secuestrar en la Fiscalía y lo “cortarían en pedacitos”, además, haciéndole señas con sus dedos y ropa, hizo referencia que una parte de su cuerpo no quedaría igual después de sufrir el abuso.

Aunque está consciente de que corre peligro porque es amenazada y hostigada, manifestó que era el momento de hacer pública esta situación para que se le ponga un alto a estas organizaciones “perversas, y también revelar a quienes las protegen”.

En ese sentido, dijo que presentó una queja ante la oficina de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (0568), para que se reponga el proceso en una Fiscalía de otro municipio para garantizar la imparcialidad y el trato justo que merece todo ciudadano.

En la actualidad, Aracely y su hijo viven en San Cristóbal de Las Casas, sin embargo, ahora no saben qué hacer porque el hostigamiento continúa en esa ciudad, “y el problema es que no tenemos a nadie más y estoy desempleada”.

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