HOSPITAL DEL ALMA

HOSPITAL DEL ALMA

Por El Duque de Santo Ton

Consultas gratis: santapoedra@gmail.com

 

 

Querido Duque:

Llevo tres años casada con mi marido pero por alguna razón no hemos podido tener hijos. Fíjate que mi esposo era muy bueno conmigo, muy atento y respetuoso. Como yo llegué virgen al matrimonio, pues él tuvo que irme enseñando a hacer el amor, lo cual al principio me parecía traumático, pero ya después me fui acostumbrando. Luego me enseñó a que le chupara yo su cosa, lo cual, al principio me daba mucho asco, pero luego me gustó. El problema es que ahora me la quiere meter por detrás, pero yo no quiero porque estoy segura de que me va a doler mucho, y pues las cosas deben hacerse por donde se debe ¿no? Yo le dije que sí me la dejo meter por detrás, si primero me deja él que yo le meta un consolador, como los que se anuncian en las revistas, por su ano, pero él me dijo que estaba pendeja, que él no es maricón, pero yo no le veo la diferencia Duque, porque tanto él como yo tenemos ano ¿no?

Rosario

Pijijiapan

 

Querida Rosario:

Es cierto que tanto hombres como mujeres tenemos ano, pero es una cuestión muy personal decidir si lo utilizamos para tener relaciones sexuales. Así que arregla tus porquerías con tu marido y si no pueden llegar a un acuerdo, entonces divórciate y busca a un hombre que te comprenda, porque si dejas pasar el tiempo cuando lo quieras hacer vas a estar vieja y arrugada y no vas a conseguir nada decente para remplazar al malcriado.

 

Duque:

Tengo un rancho para eventos, pero este fin de semana lo tengo desocupado y me gustaría que pasar el fin de semana en él. Hay alberca, caballos para montar, un pequeño lago y una cocinera que guisa la mejor cocina chiapaneca. Si quieres, te invito.

Yayis

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Yaris:

Si son contados los amigos a los que les acepto invitaciones, ya parece que lo voy a hacer con alguien que no sé ni siquiera quién es. Claro que no quiero ir.

 

 Duque:

Tengo 22 años, soy alto, fornido, blanco y muy fogoso. Siempre he querido tener sexo a cambio de dinero, pero por desgracia no sé cómo hacerle para conseguir clientas de buen nivel. He tratado de relacionarme con las agencias que se anuncian en Internet, pero la mayor parte de los clientes son hombres homosexuales. A mí eso no me interesa, yo lo que quiero es dar servicio a señoras solitarias, estoy seguro de que quedarían muy complacidas y llenarían esos huecos que hay en sus ratos libres con mi cuerpecito.

Germán

Tuxtla Gutiérrez

 

 Querido Germán:

Veo que la idea de prostituirte es en ti una fantasía perversa más que una necesidad económica. Con desagrado tengo que decirte que en esa profesión no puedes darte el lujo de escoger, tienes que prestarte para lo que sea con quien sea, mientras te paguen y se usen en el acto las medidas de protección necesarias. Si de veras quieres vivir tu fantasía, déjate de cuentos, engánchate en una de las agencias que se anuncian en Internet y conviértete en el sexo servidor de tus sueños.

 

 Querido Duque:

Mi hija mayor sale con un hombre casado desde hace un tiempo, con lo cual se acabaron los problemas económicos en nuestra casa, ya que su novio, que es un licenciado muy conocido en Tuxtla, que le da muchos regalos y dinero. De hecho, todos los domingos mi hija nos invita a todos a comer al Asador Castellano, a La Mansión o algún otro restaurante caro, y ella paga la cuenta. Hace poco, la descubrí llorando en su cuarto y cuando le pregunté que qué le pasaba, me respondió que parecía que iba a terminar sus relaciones con el licenciado, yo me tuve que tragar mi orgullo y decirle que no fuera bruta, que pensara en que ya no es una niña y que si es difícil la vida de un joven sin dinero, una vieja de plano no puede vivir sin dinero. Ofendida, me reclamó que la estuviera instando a venderse, pero al día siguiente volvió a los brazos del licenciado.

Genaro

Tuxtla Gutiérrez

 

 Querido Genaro:

Como el pobre muerto de hambre que eres, le diste una lección a tu hija para sobrevivir siendo una muerta de hambre. Es triste, pero es real, te felicito.

 

 Querido Duque de Santo Ton:

Hace poco traté de hacer un trámite burocrático, y la señorita de la entrada de la oficina me dijo que si quería conseguir mi papel sellado, autorizado y firmado, tendría que ir a hacer cola a las cuatro de la mañana para ganar ficha, porque solamente se reparten trescientas y el trámite es necesariamente personal. Yo jamás en mi vida he hecho cola para nada ni mucho menos me he levantado a las cuatro de la mañana (más bien a esa hora me duermo), por lo que le pedí a mi papá que me ayudara. Un señor me llamó a mi celular para citarme en la oficina que te dije, y cuando llegué me pasó directo a la mesa de trámite, ante la mirada atónita de quienes llegaron desde las cuatro de la mañana. Cuando salí de ahí, con mi papel debidamente legalizado, sentí de nuevo que todas aquellas miradas volvían a clavarse en mí, haciéndome sentir culpable. Sin embargo, ninguno de los solicitantes protestó por habérmelos saltado, pero sí me hicieron sentir tan mal que hasta lloré.

Gina

Tuxtla Gutiérrez

 

 Querida Gina:

En lugar de sentirte mal, deberías dar gracias a Dios por no ser una más en la cola de los que llegan a las cuatro de la mañana. A todo tienes que adaptarte mi reina, y si te tocó vivir en un país corrupto en el que unos pocos se aprovechan de los demás, procura estar de ese lado. Te aseguro que la mayoría de los de la cola, más que con sentimiento de injusticia, te clavaron la mirada con envidia, pues les hubiera gustado estar en tu lugar.

 

Querido Duque:

Yo tengo 14 años y tengo un hermano de 17. Nos gusta mucho salir juntos a fiestas y a los antros porque él disfruta mucho la compañía de mis amigas y a mí me encanta estar con sus amigos. El problema es que cuando bebe de más y regresamos a la casa juntos, quiere tocarme feo y hacerme el amor. Obviamente yo no me dejo y le pego, pero me da miedo que alguna noche de éstas me vaya a vencer.

Aída

Tuxtla Gutiérrez

 

 Querida Aída:

Me parece que si ya sientes que lo que sucede con tu hermano es un problema, entonces tienes que olvidarte de salir con él, porque lo borracho, lo imbécil y lo caliente no se le va a quitar jamás y en serio puede darte una buena desconocida que ni lo quiera Dios.

Comentarios