HOSPITAL DEL ALMA

HOSPITAL DEL ALMA

Por El Duque de Santo Ton

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Querido Duque:

Llevo tres años acostándome con un chico que dice estar muy a gusto conmigo en la cama, pero fuera de ella no quiere compartir nada conmigo. Creo que he aguantado tanto tiempo así porque tenía la esperanza de que algún día se enamorara de mí, pero veo que pasa el tiempo y no se enamora, y dice que es que él jamás se ha enamorado y no cree que vaya a hacerlo nunca. Creo que es una excusa tonta para no profundizar en la relación y no compartir nada. No sé si es miedo a sufrir, o si es egoísmo, o qué le pasa, pero es aburrido porque no se abre, no cuenta nada de sí mismo, y nuestras conversaciones nunca tienen que ver con cosas personales. Ya estoy cansada, me parece que nuestra relación es algo así como la comida sin sal: le falta algo. Es cierto que el sexo sigue siendo casi animal, pero tengo la certeza de que un día se enamorará de otra y me enojaré mucho. No sé si conformarme con lo que hay, o romper esta relación para vivir otras cosas. Necesito algo de pasión en mi vida.

Victoria

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Victoria:

Ese hombre no te busca a ti sino a tu cuerpo, para satisfacer sus necesidades fisiológicas. Claro que lo mismo haces tú con él, pero no te confundas, ya que está más que claro que jamás ese muchacho se enamorará. Lo más seguro es que cuando se aburra de acostarse contigo se buscará a otra pelandusca para retozar con ella. Por lo tanto, te recomiendo que te olvides de ese sujeto en el plano sentimental, que lo metas en tu cama las veces que se te antoje mientras esperas la llegada del verdadero amor, y que si te manda a volar no te sientas mal pues es algo que tú misma sabes que algún día pasará.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Mi novio odia las reuniones familiares, pero yo quiero que venga conmigo a cenar en mi casa, con toda mi familia, el día del cumpleaños de mi abuelita. Hace unos meses salí del clóset, conté a todos mis parientes que soy gay y les hablé de mi novio, y todos están deseando que venga a cenar para conocerlo: mis hermanas, mis primas, mis tías, mi madre. Él no tiene ganas de venir porque es muy tímido, algo antisocial.  No sé cómo convencerlo de lo importante que es para mí, que conozca a mi familia y haga el esfuerzo de venir. No quiero presionarlo, pero me sentiría muy mal si no fuese capaz de hacer algo así por mí.

Raymundo

Tuxtla Gutiérrez

 

Querido Raymundo:

Me parece que la apertura y la tolerancia son formidables pero, aunque sea involuntario, ser “gay” como tú mismo dices, no es ninguna gracia. Tu novio tiene toda la razón en querer ser discreto, pues la homosexualidad no es algo que armonice con las tradiciones familiares. Si bien no te pido que vuelvas al clóset, trata de ser discreto y de recordar que los hombres siempre serán hombres y las mujeres, mujeres, por lo que no te hagas ilusiones y pienses que ese hombre te sacará vestido de blanco del hogar paterno.

 

Duque:

Me gusta mucho un niño pero es un tipo muy raro. Va a cumplir cuarentaidós años, es informático, un poco extraño y muy buena gente, pero vive con su mamá y parece un adolescente. No sabe cocinar, no sabe poner la lavadora, no arregla su cuarto, que es un desmadre, no sabe doblar ropa. Yo tengo veinticuatro años y cuando viene a mi casa jamás cocina ni friega platos: se comporta como si fuera un rey con su criada. El sexo con él es maravilloso y nos reímos mucho, pero lo siento un poco vago y cínico. No sé si es un egoísta o un machista ¿Tú qué crees? Me dijo el otro día que le encantaría vivir conmigo, pero a mí me entraron ganas de salir corriendo solo de imaginármelo.

Rebeca

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Rebeca:

A los 42 años no esperes que el hombre cambie jamás. Si te gusta físicamente y crees poder amarlo, entonces acéptalo tal cual y trátalo como si fueras su criada, que seguramente a él lo educaron para tener una mujer así y si tú no cumples con ese requisito, lo más seguro es que te mande a volar.

 

Duque de Santo Ton:

Ya me han dejado varias parejas por la misma razón, y ahora que estoy tan enamorada, no quiero que me suceda lo mismo. Mi problema es que cuando salgo con mis amigas por la noche y bebo un poco, me pongo muy caliente y termino en la cama con muchachos a los que conozco en las discotecas y en las fiestas. Yo creo en la fidelidad, pero cuando salgo de noche me transformo en otra persona y al final siempre acabo con hombres dándome besos, metiéndome mano o teniendo relaciones en los baños, especialmente si tomo tequila, que me pone muy cariñosa. Les he pedido ayuda a mis amigas, pero se ríen de mí y me dicen que no pueden andar detrás de mí como vigilantes. Algunas de ellas también son infieles a sus novios, pero no se sienten tan mal como yo al día siguiente. Yo me siento fatal, la verdad, muy arrepentida. Y suelo confesar mis pecados a mis parejas, pero claro se encabronan y al final me dejan. Mis amigas me dicen que no confiese nada, pero si no soy sincera me siento muy mala persona. Ahora estoy muy enamorada de un peluquero divino, al que ya le  puse los cuernos dos veces y no se lo he dicho porque lo veo muy posesivo. Cuando empiezo una relación siempre hago un pacto de fidelidad, porque yo también soy muy celosa, pero luego nunca lo cumplo y me acabo sintiendo una traidora.

Maribel

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Maribel:

Tus amigas tienen razón: ninguna infidelidad es mala mientras no se haga pública ni se entere el afectado. Por lo que se ve a ti no se te quitará el furor uterino por más que te lo propongas pero tampoco quieres renunciar al amor ¿para qué privarte de cualquiera de las dos cosas? Tú sigue siendo como eres pero trata de ser discreta, puedes ser infiel, lo cual en el fondo te encanta, pero trata de que no se enteren tus novios porque entonces nadie te va a querer aguantar.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Mi esposa no quiere tener bebés y yo me muero de ganas. Los dos tenemos treinta y cuatro años, llevamos seis juntos y dos hablando del tema, pero ella no da su brazo a torcer. Me ha ofrecido la posibilidad de adoptar, pero yo necesito tener uno o varios que sean míos. Hemos hablado mucho con nuestros amigos y todo el mundo nos sugiere que nos separemos, pues no sería justo para ella tener que pasar por un embarazo y una crianza que no desea, ni sería justo para mí tener que renunciar al deseo de ser papá biológico. Ella sugiere que nos separemos, pero nos queremos mucho, y en el fondo no queremos separarnos. Yo no quiero tener que buscar otra pareja que sí quiera tener bebés, porque yo lo que quiero es estar con ella ¿Qué nos aconsejas?

Raúl 

San Cristóbal

 

Querido Raúl:

Creo que todo está muy claro: si tú estás obsesionado con tener hijos y ella está obcecada con no tenerlos, entonces deben separarse ahora que todavía están en edad reproductiva, pues tal vez después alguno de los dos no pueda o les salga un niño mongoloide. 

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