HOSPITAL DEL ALMA

HOSPITAL DEL ALMA

Por El Duque de Santo Ton

Consultas gratis: santapiedra@gmail.com

 

 

Querido Duque:

Desde hace más de dos años me acuesto casi todos los días con mi jefe de la oficina y estamos tan enamorados que ya no ocultamos nuestro amor ante los demás empleados, pues cada quien tiene derecho a hacer con su vida privada lo que mejor le parezca. Cuando conocí a mi jefe, él ya era casado y tenía dos chamaquitos, uno de 6 años y otro de 4. Bueno, de hecho, él sigue casado y vive con su familia, pero yo lo tengo tan bien atendido en la cama, que cuando ve a su esposa ni la toca ni se le acerca ni la quiere ver, porque sabe que al día siguiente me tendrá a mí para hacer conmigo lo que quiera. No me lo vas a creer, pero la esposa tiene tan poca dignidad, que el otro día marcó a mi celular y me dijo que yo estoy destruyendo su hogar y que le estoy robando a su marido, como si eso fuera posible. Yo soy de la idea de que cuando un hombre le es infiel a su esposa, es porque ella ya no le interesa y por eso busca a otra mujer que lo consuele. Duque, dime cómo le hago para que mi amante deje a su esposa y a sus hijos y se venga a vivir conmigo, no me daré por mal servida.

 Esther

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Esther:

Además de golfa, eres una cínica. Acostarse con el jefe de la oficina es típico de las criadas que desean trepar a costa de lo que sea, y aunque el hombre esté harto de su horrenda esposa, eso no le quita lo casado y a las mujeres que se acuestan con hombres casados de los que dependen jerárquicamente, sólo se les puede denominar con una palabra que es muy fea y que tiene cuatro letras, pero que no voy a escribir en este momento. Ahora bien, en lo que al ámbito profesional se refiere, si viviéramos en España serías una auténtica “chupa pollas” y encima tienes el descaro de no hacerlo con discreción.

 

Duque:

Una mañana pasó por mi casa un vendedor de pájaros y le compré una calandria preciosa y carísima, pero cantaba tan bonito que no pude resistirme a comprarla. La puse en una jaula grandísima y todos los días le doy de comer plátano macho, alimento para pollo, huevo duro picado y hasta una mezcla de semillas especial para aves canoras. Sin embargo, el maldito animal no ha vuelto ni siquiera a piar. No canta nada de nada, como cuando lo traía el vendedor. Me da tanto coraje que me dan ganas de envenenar al desgraciado pájaro con raticida pero me duele el codo por lo cara que me costó.

 Nelly

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Nelly:

Abre la puerta de la jaula a ese pobre animal y déjalo que intente sobrevivir por sí mismo, pues tú lo tienes condenado a una cárcel que no se merece, y encima lo quieres asesinar por el estúpido hecho de no cantar, ni que fuera un iPod o un disco compacto. Hay personas que nacieron para no tener mascotas y una de ésas, eres tú, mi reina.

 

Querido Duque:

Mi marido y padre de mi único hijo, me confesó que desde mucho antes de conocerme, tenía sexo con otros hombres a cambio de dinero. Me dijo que tenía 16 años desde que empezó a venderse y que cuando nos casamos era amante de un tipo que trabajaba conmigo en ese entonces y que tuvo el descaro de ir a mi boda. Cuando me lo dijo sentí que la vida había terminado para mí y fue tal mi indignación, que lo corrí de mi casa, que es mía, porque me la regaló mi papá, y sigo trabajando porque él nunca tuvo empleo mientras vivimos juntos. Hace poco me enteré de que el hombre que era amante de mi esposo cuando nos casamos tiene un cargo importante en el gobierno y pienso armarle un escándalo, aunque todo el mundo sabe que es maricón y que le gusta acostarse con menores de edad. Creo que sería una forma de vengarme por lo que me hicieron ¿no te parece?

 Gina

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Gina:

Si tienes la sartén por el mango, lo mejor que puedes hacer es freír los huevos. Si no puedes desquitar tu coraje con tu marido, hazlo con el amante pero no te amargues la vida, alguien debe pagar por lo que te hicieron, pero asegúrate de tener pruebas de lo que dices porque si no, te puede salir el tiro por la culata.

 

Duque:

Pusimos un pequeño tobogán en la alberca que tenemos en la casa, y el día que lo estrenamos nuestro único hijo se resbaló y se desnucó. Murió instantáneamente y fue algo muy duro de aceptar, al grado de que mi señora tuvo que estar sedada más de una semana. No fue ni al velorio ni a la cremación porque no podía ni levantarse de lo drogada que estaba, y cuando reaccionó descubrió que está embarazada. Tenemos miedo de que el bebé en gestación se haya lastimado con tanto medicamento y con tanta angustia que vivió mi mujer y que tal vez lo mejor sería que no naciera.

 Mauricio

Tuxtla Gutiérrez

 

Querido Mauricio:

Las condiciones en las que quedó el nonato después de tantas desgracias, sólo puede dictaminarlas un médico especialista, ya sea un  ginecólogo, un pediatra o ambos, yo por más que quisiera decirte que esperes a ese angelito con la misma ilusión que al primero no podría, porque ni hijos tengo.

 

Duque:

Conozco a un matrimonio que utiliza sus respectivos puestos para robar, así como te lo digo, robar. Por si fuera poco, todos los hermanos de él y los parientes de ella cobran en la nómina del Erario ¿qué puedo hacer?

 Raquel

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Raquel:

Lo primero que podrías hacer es pedirles que te consigan chamba. Aunque ya empezó la agonía de esta administración, si quieren, te pueden ayudar a hacerte de una casita o, por lo menos, a cambiar de carro. Conozco casos.     

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