ENTRELÍNEAS

ENTRELÍNEAS

Un caos llamado Chiapas

 

 

Por Jorge Ceballos

 

Decir que ha fallado la conducción de la política interna en la entidad, sale sobrando, porque en Chiapas la falla es de origen; la principal forma de demostrar que todo está mal tiene nombre y apellidos: Manuel Velasco Coello, a quien le explotan a diario diversas problemáticas sociales que se le escapan de las manos.

Ayer fue un día de caos en la entidad, los bloqueos carreteros volvieron a presentarse, la toma de edificios públicos es una constante, aunque quienes están en los puestos gubernamentales se molesten porque se dan a conocer las pifias que viene cometiendo este gobierno local.

Mientras que miembros de la Mocri desquiciaban la vida diaria de quienes viven y visitaban la capital del Estado, Manuel Velasco Coello continuaba inmerso en la burbuja en la que lo han encerrado sus amigos, aquellos que le hacen creer que todo en Chiapas está de maravilla porque él tiene una buena conducción del Ejecutivo, cuando la realidad es otra.

Cuando la capital de Chiapas estaba sitiada por miembros de esa violenta Organización Social, Manuel Velasco Coello fue a Comitán a supervisar la construcción de una unidad deportiva, por supuesto, el mandatario no sufre, ni sufrirá jamás las peripecias que se viven por los bloqueos, porque simplemente sus traslados se hacen por aire, los que tienen que sufrir los embates del enojo son los ciudadanos, los mortales que no pueden darse los lujos de quien está al frente de las fallidas instituciones.

Quien debería de tener el control de la política interna en Chiapas es Juan Carlos Gómez Aranda, el secretario de Gobierno se ha cansado de fallar a la confianza del mandatario, porque desde hace mucho tiempo dejó de ser un interlocutor confiable, no lo decimos nosotros, no los demuestran las constantes manifestaciones que se presentan.

Este gobierno y sus funcionarios le han quedado a deber a los ciudadanos, no han podido mantener la paz social que tanto imploran los chiapanecos.

Mientras que, en los municipios de la entidad, se registran violaciones al estado de derecho, tanto el gobernador como sus funcionarios tratan de vender la idea de que vivimos en la Suiza mexicana, en la que la gente es feliz y sobre todo que no existen problemáticas que alteren la paz social.

Por ejemplo, solo se tiene que echar un vistazo a la situación que se vive en algunos municipios para darse cuenta que la intentona por pasar como estadistas se esfuma; cobros ilegales de carreteras, retenes violatorios en Oxchuc, Ocosingo y otros municipios, son el pan diario al que tienen que enfrentarse quienes viajan por esas zonas.

El discurso de estabilidad que quieren enviar las "flamantes" autoridades, solo queda en la mente de ellos y de sus personeros y amanuences, esos que repiten hasta el cansancio de que en Chiapas no pasa nada.

Para miles de ciudadanos el cierre de 2017 no es halagador, existen conflictos en puerta, todo a raíz de la irresponsabilidad de personajes que llegaron a las instancias gubernamentales con la finalidad de enriquecerse, de tener poder, no lo dice el autor de este material, solo basta preguntarle a los empresarios a los que les adeudan por servicios prestados, ellos, igual que habitantes de las zonas indígenas están a punto de iniciar movilizaciones, porque a esta administración se le acaba el tiempo y no hay manera de que les paguen.

Basta preguntarles a los normalistas la opinión que tengan de este gobierno, cuando desde hace varios meses no les entregan los pagos de becas.

Otro conflicto en puerta es que viven padres de familias y damnificados por el sismo del pasado 7 de septiembre, quienes ven que los apoyos por reconstrucción de daños no aterrizan; enumerar los errores que se han cometido en los últimos cinco años, nos llevaría miles de páginas, lo que si nos queda claro es que las fallas continuarán, y todo porque se propusieron desbancar a otros personajes como lo peor que ha habido en cuanto a administración pública.

Lo verdaderamente importante

Para cumplir con obras, no hay dinero; para pagar a empresarios, no hay dinero; para reconstruir escuelas dañadas por el sismo, no hay dinero, pero para lo que, si hay dinero y voluntad, es para darle a los chiapanecos pan y circo.

Lo anterior lo decimos, porque precisamente mañana arranca la Feria Chiapas en su edición 2018. Justamente mañana se olvidarán los graves problemas que se viven en la entidad, mañana todo será algarabía, mientras existen miles por no decir millones de personas en sufriendo por flagelos como la pobreza.

No es que seamos amargados o no nos gusten las celebraciones, lo que sucede es que nos parece un insulto de las autoridades el permitir la organización de la feria, cuando apenas dos meses antes prácticamente se suplicaba por apoyos para miles de personas que sufrieron los embates del sismo.

Nos parece desastroso que mañana, Manuel Velasco y su grupo de aduladores acudan a inaugurar una celebración fastuosa, mientras que, en cientos de comunidades existe gente sin lo necesario para sobrevivir.

¿Se puede celebrar algo cuando cientos de familias de la zona Altos han sido desplazados y viviendo en las montañas? Que no se les olvide que la entidad viene siendo noticia nacional precisamente por las pifias que se cometen.

Nos queda claro que la nuestra es una voz en el desierto, porque mientras existan personas a las que no les duela la situación que se vive en la entidad, seguirá habiendo gobiernos frívolos como el de Manuel Velasco Coello.

Ojalá que, en los meses por venir, el gobernador remueva de sus cargos a varios de sus funcionarios que lo mantienen en una burbuja y que le pintan un panorama inexistente, esto con la finalidad no de componer –porque ya no hay tiempo- sino de medio cerrar con decoro el indecoroso gobierno que ha encabezado, al final debe entender que la historia lo juzgará a él por las atrocidades que se han cometido en todos estos años. Hasta la próxima.

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