ENTRELÍNEAS

ENTRELÍNEAS

Pisotearon la honra de Velasco Suárez

Paco Rojas le quita el sueño al Gober

 

 

¿Había tapado?

 

Un mal apellidado Pedrero

 

Por Jorge Ceballos

 

Manuel Velasco Suárez fue un hombre adelantado a su tiempo, un revolucionario. Conocido como el padre de la bioética en América Latina, revolucionó la manera de gobernar cuando tuvo la oportunidad de dirigir los destinos de Chiapas, muchos de sus ex colaboradores recuerdan la pasión y entrega que tuvo el ex mandatario para posicionar a la entidad a nivel nacional, en pocas palabras: tuvo altura de miras.

Para desgracia de la memoria del doctor Velasco Suárez, algunos de sus descendientes han hecho hasta la imposible por acabar con ese legado, sacando a relucir lo peor que tienen en su repertorio: frivolidades, ambiciones y rapacidad económica a costa del empobrecimiento de miles de ciudadanos.

De la descendencia de don Manuel Velasco Suárez, existen dos personajes que se encargaron en cinco años de pisotear su memoria, de aniquilar la honra que les fue heredada: Manuel Velasco Coello y Jesús Agustín Velasco Siles, el primero, como todos saben, gobernador en funciones y quien heredará a las próximas generaciones de chiapanecos una entidad destrozada, arcas saqueadas y lo que es peor una generación de nuevos millonarios a costa del presupuesto de todos los chiapanecos.

El segundo de los personajes, no es otro que su hijo Jesús Agustín, quien, aprovechándose de la posición de su sobrino como gobernador de Chiapas, ha usado el poder a través de subalternos para causar daño a ciudadanos que hace cinco años confiaron en el nobel político que les vendió la esperanza de sacar a la entidad del atolladero en que la dejaría el ex mandatario Juan Sabines a quien le perdonaron todo.

El actual gobernador le permitió a su tío paterno, meterse en la médula de la administración pública, jamás puso un alto para que su familiar utilizara a un esquirol como Carlos Eugenio Ruiz Hernández para ocasionar el quebranto en el que se encuentra la Secretaría de Salud actualmente.

Ruiz Hernández fungía como titular de la dependencia, sin embargo, el titiritero de los desaseos administrativos que se cometían no era nadie más que Jesús Agustín Velasco Siles, quien era quien ordenaba el cómo y cuándo se cometerían los actos deshonestos que mantienen a la Secretaría de Salud a punto del colapso.

No conforme con el daño realizado en Salud, Manuel Velasco Coello, permitió que, el operador de su tío Jesús Agustín, aterrizara en la rectoría de la UNACH, su llegada a la máxima casa de estudios de los chiapanecos generó entre otras cosas una convulsión negativa, porque lejos de modernizar, trasladaron los vicios administrativos.

Para que esos lastres apellidados Velasco Coello y Velasco Siles dejen de hacer daño a Chiapas, faltan 12 meses, tiempo en el que seguramente la entidad seguirá padeciendo de las ambiciones desmedidas de personajes que en el poder público encontraron la oportunidad de incrementar sus riquezas, eso sí, a costa de una ciudadanía inmersa en la marginación, en la pobreza y la falta de oportunidades.

Si el gobernador y su tío, intentan deshonrar el buen nombre de don Manuel Velasco Suárez, ya lo lograron, pisotearon la memoria de un chiapaneco ilustre que vivió una vida dedicada a servir a quienes lo necesitaban a través de lo que aprendió en su juventud en las aulas universitarias. Manuel y Jesús Agustín Velasco, pueden decir y gritar a los cuatro vientos "misión cumplida destrozamos la honra del árbol que nos dio buena sombra"

Los trae locos

Algo que los ciudadanos que tenemos la fortuna de vivir en Chiapas no debemos pasar por alto, es que existe un personaje que le roba la tranquilidad a quien gobierna, nos referimos a Francisco Rojas, el doctor que hace dos años compitió por la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez y les pegó un susto a los Green Boys, quienes a costa de marrullerías impusieron a uno de los suyos en la presidencia capitalina.

Si Paco Rojas aparece en las boletas electorales el próximo año, tendrá con el Jesús en la boca a la clase gobernante, todo porque se ha conducido como un opositor serio, quien le dice sus verdades al gobernante y sus secuaces, de ahí la necesidad que tienen por bajarlo, debilitarlo y sacarlo de la jugada.

Quienes están gobernando tienen en cuenta que, si Paco Rojas llega a ocupar una candidatura, muchos ciudadanos pueden subirse al barco del galeno y su discurso en contra de la corrupción hagan mella.

El gobernador y su equipo de colaboradores tienen presente que, para evitar la participación del ex alcalde en el proceso electoral venidero, tienen que pararlo a como sea, es más, poco les importaría encarcelarlo para dejarlo fuera de la jugada, de igual forma como vía tienen el descrédito público, pero hasta ahora lo único que hacen es fortalecerlo.

¿Había tapado?

Desde hace meses se veía venir que José Antonio Meade Kuribreña, sería el personaje que abanderará al PRI en las elecciones presidenciales de julio próximo, era un secreto a voces que los hombres de Enrique Peña Nieto –Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray Caso- estaban desgastados y que la cercanía con el actual mandatario lejos de ayudar les restaba simpatías.

Ayer se hizo oficial, el PRI regresó a su vieja cultura de ensalzar a quien consideran el mejor de sus hombres, apenas y se supo que buscaría la candidatura presidencial y saltaron muchos ganagracias al besamanos.

Uno de esos que leyó el momento fue Luis Armando Melgar Bravo, quien en la última comparecencia que tuvo Meade ante el Senado de la República, se desvivió en elogios, creyendo que en la conformación de la alianza entre el PRI y su primo idiota –el PVEM- puede colarse como candidato a la gubernatura de Chiapas, esto sin importarle que, en el pasado reciente, coqueteó con todos los colores y sabores.

Algunos creen que la participación de José Antonio Meade perjudicará directamente a Roberto Albores Gleason, quien siente es el único que puede abanderar al tricolor aquí en la entidad, están pasándose por alto que, será Enrique Peña Nieto quien tenga la última palabra.

Se rascarán solos

El recién nombrado rector de la Unicach, Rodolfo Calvo Fonseca tendrá que sacar experiencia, su antecesor nadó de a muertito, fue muy poco, por no decir nada lo que hizo para gestionar mayores recursos para esa casa de estudios.

Para el siguiente año, la Unicach trabajará con recursos limitados, porque quienes en el pasado estuvieron al frente simplemente se dedicaron a pasar de noche.

No tuvo el antecesor de Rodolfo Calvo, la mínima intención de hacer crecer la matrícula de estudiantes, lo que en el papel genera más recursos, si a eso se le agrega que la preocupación de las autoridades federales es porque haya más alumnos en el nivel básico que en el superior, la situación se complicará para esa institución.

Un mal apellidado Pedrero

El fin de semana circuló una fotografía en la que aparecen Juan Carlos Gómez Aranda, Humberto Pedrero Moreno y Francisco Ortega Farrera, la imagen iba acompañada por un texto en el que se asegura que los empleados de la Secretaría de Salud cobrarán sus percepciones de fin de año, esa reunión se derivó de algunos conflictos por falta de pago que hubo la semana anterior.

Desafortunadamente el problema en las dependencias estriba ante la apatía y cerrazón del titular de Hacienda, Humberto Pedrero Moreno, por soltar los recursos públicos que maneja, en el cobro de percepciones de fin de año, no debería de haber ningún problema porque se supone están etiquetados, lo que sucede que el funcionario está empecinado en generar más problemas que soluciones. Hasta la próxima.

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