ENTRELÍNEAS

ENTRELÍNEAS

Testarudez en la UNACH

 

 

Por JORGE CEBALLOS

 

Al dúo perverso de la UNACH -Carlos Eugenio Ruiz Hernández y Jesús Agustín Velasco Siles-, se les está cayendo su juego de querer imponer al próximo director de la Facultad de Medicina Humana, el alfil de estos personajes, Gonzalo López Aguirre, fue prácticamente desacreditado por el Consejo Técnico de la escuela a la que querían que dirigiera.

En nuestra última entrega, les comentaba estimado lector (a) que, la intentona del rector de la UNACH, Carlos Eugenio Ruiz Hernández y su titiritero, Jesús Agustín Velasco Siles -tío del gobernador chiapaneco- era imponer a alguien señalado y denunciado por acoso sexual y laboral, cuya denuncia está asentada en la carpeta de investigación 2893/UEDSYVF/2011.

Pese al intento tanto del rector, como del tío incomodo del gobernador, el Consejo Técnico de la Facultad de Medicina, acordó que, no debe permitirse la participación de Gonzalo López Aguirre, como candidato a ocupar el cargo de director de la facultad, porque pone en riesgo la estabilidad laboral, académica y emocional de la comunidad universitaria.

Dicha resolución, fue asentada en el acta correspondiente, luego de la reunión que sostuvieron los integrantes de dicho consejo, integrado por Roberto F. Solis Hernández, Alfonso Orantes Gómez, Elizabeth Barreda Arguello, Norberto Enríquez Vera, Lady Andrea López Ramírez, Jessica González Aguilar y Alberto Oliver Galindo Dávila.

El documento que obra en poder del autor de Entrelíneas, es más que claro, porque en nuestra entrega anterior, asentábamos que alguien sobre quien pesa una denuncia grave, no debería figurar en una terna, por el riesgo que corren las alumnas y demás personal femenino.

Quienes integran el Consejo Técnico de la Facultad de Medicina Humana, fueron claros y precisos: no pueden dejar la iglesia en manos de Lutero, lo que no se comprende, es ¿por qué Carlos Eugenio Ruiz Hernández y Jesús Agustín Velasco Siles, se están pasando por el Arco del Triunfo, la honorabilidad que debería de gozar su candidato?

Pese a la descalificación que el Consejo Técnico ha hecho sobre Gonzalo López Aguirre, muchos al interior de la escuela de Medicina creen que, la testarudez y amachamiento que caracteriza al rector Ruiz Hernández, lo llevará a no cambiar de opinión e imponer a quien cree obedecerá ciegamente a sus órdenes.

En una segunda intentona de nombrar a alguien afín a sus deseos, Carlos Eugenio Ruiz Hernández, pidió competir en el proceso de selección a la doctora Leticia del Carmen Flores Alfaro, sin embargo, también le resultó contraproducente, todo porque dicha profesional de la salud, no reunió los requisitos para participar como aspirante a ocupar el cargo, por no presentar la Constancia Laboral para comprobar su antigüedad tal y como lo establece el artículo 29 en la fracción III de la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Chiapas.

El revés que le propinan al rector y a Jesús Agustín Velasco Siles, demuestra que a estos personajes no les interesa en lo más mínimo cumplir con la reglamentación, con la honorabilidad y todo lo demás que debe reunir un director de facultad, están mostrando que lo único que buscan es hacer pedazos al alma mater de los chiapanecos.

Jesús Agustín Velasco Siles, por respeto a la memoria de su padre, el doctor Manuel Velasco Suárez, fundador de dicha facultad y padre de la bioética en América Latina, debería sopesar a conciencia el daño que le hace al nombre y apellido de quien le dio la vida, tendría que ordenar a su testaferro Carlos Eugenio Ruiz Hernández que, se lleve a cabo una selección del mejor perfil y sobre todo que sean los miembros de dicha escuela quienes elijan a su próximo director.

Se tienen que dar cuenta tanto Velasco Siles y Ruiz Hernández, el daño que sus ambiciones han causado a la universidad, la cual, dicho sea de paso, están dejando en las mismas condiciones en que abandonaron la Secretaría de Salud.

En el imaginario colectivo universitario, se sabe que estos dos personajes han incurrido en una serie de anomalías que mantienen a la máxima casa de estudios en Chiapas en condiciones deplorables, todo por una insana ambición.

Para que se den una idea, en la UNACH a los trabajadores les retienen el ISR, les descuentan recursos por conceptos de créditos y seguros, sin embargo, estos no son destinados a los pagos, por lo que muchos empleados universitarios mantienen problemas legales, algo similar a lo que sucedió en la Secretaría de Salud, cuando Ruiz Hernández fue secretario y Jesús Agustín Velasco quien movía los hilos de la dependencia.

Si se llega a imponer la cerrazón y capricho de estos personajes ¿cuánto tiempo pasaría para que la vida interna en la Facultad de Medicina se vea trastocada?

Hasta ahora, la facultad ha logrado la certificación por parte de la CONAM durante varios años seguidos, pero todo ello no se debe a los buenos oficios de Ruiz Hernández, no, eso lo hacen por el entusiasmo que la comunidad docente impone a sus labores ¿podrían lograr dicha certificación en caso de imponer a alguien con un negro historial? Seguramente no.

Por el bien de la comunidad universitaria y por el bien de los futuros profesionales de la salud, tanto el rector como el tío del gobernador tienen que dejar de meter las manos en un proceso que no les corresponde, pero, sobre todo, dejar de amenazar a los integrantes del Consejo Técnico con la implementación de acciones legales por no ceder a sus caprichos.

La decisión sobre la buena marcha de la facultad está en manos de algunos personajes a quienes simplemente los mueve su ambición.

Convulsión política

Políticos de todos los colores y siglas, mantienen a Chiapas en vilo, siguen pisoteando las leyes electorales, la ambición de no quedar fuera de la jugada a partir del próximo año, los hace adelantar los tiempos marcados por la ley.

Quizá lo más preocupante de todo esto, es que los mismos ciudadanos lo permiten, porque para nuestros hermanos y hermanas, la creencia es que ver a un político en espectaculares y demás promocionales, es algo permitido para ser conocidos, cuando esto es más falso que una moneda de tres pesos.

Si los mismos ciudadanos se dieran cuenta que en sus manos tienen el poder de denunciar los actos de promoción adelantados, muchos de los personajes que hoy vemos hasta en la sopa, ya estarían sufriendo por las acciones legales que el IEPC a través de la Comisión de Quejas y Denuncias les impusieran, solo es cuestión de abrir los ojos y darse cuenta que la decisión está en manos de nosotros mismos.

Chiapas ya no está para más intentos políticos, para más gobiernos de oropel y administraciones ostentosas que son más huecas que una caja de huevos. Hasta la próxima.

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