EN LA MIRA

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Gobierno verde; dos años incumpliendo con becas universitarias

Sobornos y corrupción tras la campaña de Peña Nieto en 2012

 

 

Por Héctor Estrada

 

La serie de incumplimientos, anomalías e irregularidades dentro de la Secretaría de Hacienda del Estado de Chiapas, bajo la titularidad de Humberto Pedrero Moreno, parece simplemente no tener límite. El cúmulo de señalamientos y acusaciones durante los últimos años han sido interminables y ahora se suma un nuevo conflicto que mantiene a cientos de estudiantes chiapanecos al borde de la desesperación.

Ya antes fueron los empresarios proveedores de servicios, los trabajadores del sector salud, el magisterio, los constructores y los burócratas, entre otros tantos sectores a los que el gobierno de Chiapas ha dejado de pagar sus obligaciones contractuales, y ahora se suman los estudiantes universitarios a quienes, sin aviso o advertencia, se les ha adeudado el pago de sus respectivas becas desde hace ya dos ciclos escolares.

Fue el día martes cuando alumnos de cinco universidades de Chiapas salieron nuevamente de las calles para exigir el cumplimiento del pago de sus becas de manutención y transporte. Se trata de una deuda correspondiente a los ciclos escolares 2015-2016 y 2016-2017 que asciende a un monto superior a los 50 millones de pesos.

Son en total 18 mil y 15 mil estudiantes, de cada ciclo respectivamente, quienes se mantienen a la espera de una beca obtenida mediante el cumplimiento de distintos requisitos de aprovechamiento escolar y calidad. El paquete de becas forma parte de los compromisos y obligaciones de la Secretaría de Educación, mediante recursos autorizados y etiquetados en los respectivos presupuestos de egresos.   

Es justo en ese punto donde se abren las mayores interrogantes sobre este nuevo incumplimiento de la Secretaría de Hacienda, como dependencia directamente responsable del recurso. ¿Por qué si el presupuesto para el pago de becas está ya autorizado y asignado se ha incumplido con el plago de dos ciclos escolares? ¿Qué ha sucedido dentro de la administración hacendaria del Gobierno de Chiapas para que los recursos tarden tanto en llegar a las manos de los estudiantes?

No se trata de un asunto aislado. El problema afecta hoy a instituciones como la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), de la Tecnológica de la Selva (UTS), la Autónoma de Chiapas (Unach), Trabajo Social y de la Pedagógica Nacional (UPN). Es un asunto prácticamente generalizado que despierta sospechas y muchas más preguntas.

No es la primera vez que se exponen las irregularidades en el cumplimiento de las obligaciones de la Secretaría de Hacienda como una dependencia a la que se necesita ejercer presión pública a fin de que pague lo que adeuda. Apenas en agosto pasado los mismos estudiantes que este martes se manifestaron firmaron un acuerdo con dicha dependencia donde se comprometió a pagar la totalidad de la añeja deuda (90 millones de pesos) y únicamente depositó menos de la mitad.

Los casos de incumplimientos gravosos, no comprobación de recursos federales, desaparición de presupuestos y falta de trasparencia por parte de la Secretaría de Hacienda estatal han desfilado uno tras otro en lo que va del actual sexenio. Sobran evidencias públicas para constatar semejante situación. Pero nada ha pasado. La mayor de las impunidades y los silencios cómplices pesa sobre esa dependencia desde donde es evidente hoy se orquestan los negocios más turbios.

Sobornos y corrupción tras la campaña de Peña Nieto en 2012

El caso Odebrecht que vincula directamente al presidente Enrique Peña Nieto y su campaña presidencial apenas comienza a tomar las dimensiones que debería alcanzar como uno de los casos de corrupción y fraude electoral más escandalosos para un presidente mexicano en turno, con pruebas fehacientes que ya han significado procesos penales para presidentes y funcionarios de alto nivel en otros países de Latinoamérica a los que México debería seguir los pasos.

No se trata de un asunto menor. Es actualmente uno de los más grandes casos de corrupción internacional, conocido como “Lava Jato”. La cloaca destapada en Brasil ha significado ya la destitución de la expresidenta brasileña Dilma Rousseff por el presunto financiamiento de su campaña con dinero emanado de sobornos, además de la sentencia a nueve años de prisión contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El caso "Lava Jato" empezó en 2014 y desde entonces ha hecho trizas la imagen de la clase política brasileña, revelando la existencia de un sistema institucionalizado de hacer política en contubernio con empresas que pagaban suculentos sobornos para tener un acceso privilegiado a los recursos del Estado. Dentro de los directamente involucrados se encuentra el ex presidente Lula da Silva, su sucesora Dilma Rousseff, ambos del izquierdista Partido de los Trabajadores, y decenas de diputados con mandatos en vigor, ministros, ex ministros y ex gobernadores.

Pero los brazos de este caso de corrupción escandalosa también han llegado hasta México. Recientemente, Carlos Fadigas, quien en aquellos días era el director de la compañía y hoy es delator ante la justicia brasileña para esclarecer el gigantesco caso de corrupción internacional, reveló que Braskem, la filial petroquímica de Odebrecht, acompañó “de tiempo completo” la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012.

“Acompañamos de tiempo completo toda la campaña del PRI y del actual presidente Enrique Peña Nieto. No sólo de él, sino también de su equipo”, expresó Carlos Fadigas en una reunión privada con inversionistas realizada en febrero de 2013, según consta en la transcripción del encuentro, revelada en un reportaje la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Los documentos obtenidos recientemente por MCCI, indican que Braskem intervino durante los días de la campaña Presidencial con tres transferencias por 1.5 millones de dólares a la empresa Latin America Asia Capital, afincada en Islas Vírgenes, que ha sido vinculada por testigos protegidos en Brasil con Emilio Lozoya Austin, quien se desempeñaba como coordinador de Vinculación Internacional del ex candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Emilio Lozoya ha negado en reiteradas ocasiones cualquier vínculo con esa empresa y ha asegurado que demandará a los delatores por dañar su honor. Braskem, por su lado, se ha deslindado de actos ilícitos cometidos por Odebrecht en sus operaciones en México. Con los nuevos documentos, ahora se sabe que tres de esas transferencias por 1.5 millones provenían de Braskem, la filial petroquímica de Odebrecht, que en aquellos días construía la planta Etileno XXI en el estado de Veracruz.

Los documentos revelados por MCCI (que incluyen estados de cuenta de transferencias desde el Meinl Bank) fueron integrados a la carpeta de investigación FED/FEPADE/UNAI-CDMX/0001139/2017 que tiene abierta la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).

Esta no es la primera vez que Braskem es investigada por financiamiento de campañas electorales. En la pesquisa del caso Lava Jato, se descubrió que la firma petroquímica financió a candidatos y partidos políticos en Brasil, mientras que en Argentina aportó dinero para la campaña del actual presidente Mauricio Macri.

El seguimiento de Braskem y de Odebrecht a la trayectoria de Peña Nieto se dio desde antes de que éste fuera candidato a la Presidencia. En la primera semana de abril de 2010 el entonces gobernador del Estado de México viajó a Brasil para reunirse con Marcelo Odebrecht y luego, en octubre de 2011, cuando ya se perfilaba como candidato presidencial, se agendó otro encuentro entre ambos personajes en Toluca.

El caso que hoy mantiene en controversia al Senado de la República es, sin duda, un asunto de mayores dimensiones que bien podría significar el “tiro de gracia” para el ya agonizante sexenio de Enrique Peña Nieto. Las declaraciones de Carlos Fadigas contra Emilio Lozoya, e inevitablemente contra Enrique Peña, parecen darse en un momento muy oportuno para los candidatos y partidos de oposición que a preparan la artillería a menos de 10 meses de las elecciones presidenciales… así las cosas.

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