HOSPITAL DEL ALMA

HOSPITAL DEL ALMA

Por El Duque de Santo Ton

Consultas gratis: santapiedra@gmail.com

 

 

Querido Duque:

A los 22 años me casé con la mujer más bella de Chiapas, quien también fue mi novia en la preparatoria. Mis compañeros me envidiaban por andar con ella porque, como te digo, es la mujer más bella de Chiapas. Ahora ella tiene veintinueve años y yo, treinta. Fui su primer hombre y desvirgué todas sus vergüenzas. Me ama, aún no tenemos hijos, pero no lo descartamos. Es algo remilgada en el sexo, lo reconozco. Pero su vestir y su andar son la sensualidad pura. Y, sin embargo, querido Duque, hace tres meses conocí a una señora de cincuenta años que me está volviendo loco. Todo empezó porque necesité tomar unas clases de inglés para un trabajo, y fui a dar al departamento particular de una antigua profesora de la escuela primaria. No sé cómo llegué a ese punto, pero al tercer encuentro la señora ya me estaba mamando y ofreciéndome lo indecible con una pasión que mi mujer no ha logrado acumular en los quince años que llevamos de conocernos. La profesora me pide que invente un viaje laboral y pase con ella una semana en Tapachula. Le dije que era imposible, pero se atrevió a ponerme condiciones: si no viajo con ella por una semana, me dejará. Ni siquiera clases de inglés ¡Esa vieja es una droga para mí! No puedo prescindir de sus mamadas y desenfrenos. Pero ¿engañar a mi esposa, tan bella, que tanto me ama? ¿Inventarle un viaje? No sé qué hacer, tú dime.

José

Tuxtla Gutiérrez

 

Querido José:

Me parece que lo que debes hacer es ir a ese viaje con la vieja, ya que se nota que te encanta. Piensa en que sea como sea, de todas maneras ya le eres infiel a tu bella esposa y en estos tiempos nadie puede funcionar bien si no domina, aunque sea un poquito, el inglés.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Tengo diecisiete años y recientemente un grupo de tres amigos y yo decidimos iniciarnos sexualmente con una prostituta. Hubo que dejar a la suerte quién empezaba, y me tocó segundo. Duque: mi problema es que no pude. La puta era guapa, me trató muy bien, lo intentó, pero a mí no se me paró. Les mentí a mis amigos, les dije que sí había cogido,  que lo había conseguido. Pero estoy desesperado: ¿soy menos hombre que ellos? Te juro que me gustan las mujeres. ¿Qué me puedes recomendar?

Federico

Tuxtla Gutiérrez

 

Querido Federico:

El sexo siempre es difícil y mucho más la primera vez. Dicen que el sexo es algo natural, que hay que dejarse ir, que sale espontáneamente. Todo eso es mentira; el sexo es un enigma, el hombre está obligado a mostrarse más experimentado que la mujer, y para colmo no puede fingir la erección. Es mucho más fácil imaginarlo que hacerlo. Y para colmo tú tenías que comenzar con una tipa que ya había sido penetrada por un amigo. Ya de por sí la situación carece de la higiene básica. A mí me cuesta mucho trabajo compartir el vestidor del gimnasio con otros hombres, imagínate una mujer que acaba de ser penetrada por otro. Me parece que puedes sentirte satisfecho de que tu virilidad no te haya permitido probar ese plato recién mordisqueado. Tu cuerpo se comportó con dignidad. Aguarda un poco y, sin desesperarse, dale una oportunidad al azar, quizás llegue alguna mujer no tan trajinada, alguna novia, amiga o conocida. La vida me ha demostrado que incluso los inútiles como yo, alguna vez consiguen algo porque sí. Y si tarde o temprano tienes que volver a pagar para intentarlo, busca intimidad y calidad.  Puedo jurarte que todos hemos pasado alguna vez por situaciones como las que cuentas. Quédate tranquilo y olvida ese mal momento, ése es el mejor remedio. El resto lo hará el tiempo.

 

Duque:

Un par de amigos sueñan con compartir a sus mujeres, y para simular cómo sería la cosa practican con una muñeca inflable, lo cual ya se les hizo una adicción inexplicable. ¿Qué hacer en estos casos?

Marcelo

Tonalá

 

Querido Marcelo:

Dejarlos disfrutar de su muñeca, que bastante cara les debe haber costado.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Últimamente soy muy criticada por mis amistades, porque se enteraron de que me metí con la ex pareja de una amiga en común. El hombre era uno de mis mejores amigos y terminó con esa amiga con la que duró un año y nosotros, después de varios meses, empezamos a salir más seguido. Incluso nos fuimos de viaje y creo que allí nació el amor. Me sentí atraída y por su parte también fue lo mismo. Creo que no le hago daño a nadie por haberme enamorado. Pero la ex se ha encargado de decir a todos que soy una roba novios.

Gladis

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Gladis:

Existe una regla no escrita que prescribe abstenerse de  tener romances con las ex parejas de los amigos, pero a mí se me hace una tradición cursi y pasada de moda. Si tu novio te satisface, manda los prejuicios a volar y a disfrutar, y a darle duro y tupido al catre.

 

Querido Duque:

No sé si soy racista, porque yo no odio a nadie por su raza, pero sí hay gente que no me gusta  por su cultura, sus costumbres y su forma de ser, ¿cómo se llama a las personas que somos así? lo desconozco. No me gustan los centroamericanos que vienen a delinquir, ni las familias de árabes que siempre se aprovechan de las clases sociales más jodidas, además de que creen que aquí pueden tratar a las mujeres igual que en su país de origen, ni me gusta que los indígenas vivan aprovechándose de gente la honrada.

Alex

Tuxtla Gutiérrez

 

Querido Alex:

Además de racista, eres xenófobo y clasista. Debes aprender a convivir con las demás personas porque nunca sabes si algún día esos a los que desprecias pudieran darte la mano en una situación de apuro.

 

Querido Duque:

Nosotros éramos pobres, vivíamos en Los Capulines, pero desde que empezó el sexenio mi marido se pegó a quienes parten el queso en Chiapas y ahora nos sobra el dinero. Tenemos una casa de cuatro mil metros cuadrados en el Club Campestre, nuestros hijos estudian en los mejores colegios y hemos viajado por todo el mundo para atraer el turismo a Chiapas. A través de tu Hospital quiero dar gracias a Dios por tantas bendiciones.

Sara

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Sara:

Éste es un hospital para curar almas y no una iglesia para dar gracias a Dios. Me da gusto que viajes por todo el mundo a costa del Erario pero ojalá pudieras hacerlo sin mencionar que representas a Chiapas porque con ello contribuirías a que los extranjeros no quisieran poner un pie no solo en Chiapas sino en todo México.   

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