HOSPITAL DEL ALMA

HOSPITAL DEL ALMA

Por El Duque de Santo Ton

Consultas gratis: santapiedra@gmail.com

 

 

Duque:

Me urge tu ayuda. Tengo una novia de veinte años y yo tengo 25. La otra noche, después de una fiesta, salió a la luz un tema de su pasado. Terminó contándome que la desvirgaron a los 14 y tuvo sexo con ese tipo durante un año. Luego tuvo otras relaciones y luego otras y después otras más, pero el asunto grave es que casi todos mis conocidos de Tuxtla ya se la cogieron y yo ni enterado estaba. La mayoría de los tipos se la han echado al plato cuando ha estado borracha, después de fiestas o de antro, y han llegado al extremo de turnarse para penetrarla mientras está inconsciente. Muchas veces, me contó, me dejaba plantado por estar en moteles con tipos que le hacían de todo. Esto yo no lo sabía y ahora que lo sé es demasiado para mí, sé que todos tenemos un pasado y errores, pero esto creo que ya se pasa, me siento traicionado, porque ella vino a mí como un ángel de pureza y era todo lo contrario. ¿Qué me puedes aconsejar?

Marco

Tuxtla Gutiérrez

 

Querido Marco:

La historia que te contó tu novia no la cree ni un niño de kínder. No dudo que tu novia sea activa desde los catorce años, pero ha sido por caliente y porque le gustan los juegos de cama, lo cual no tendría nada de malo si tú estuvieras de acuerdo, pero si lo que quieres para novia es una señorita de buenas costumbres, una hija de familia, mejor búscate otra porque ésta no va a cambiar.

 

Querido Duque de Santo Ton:

De buenas a primeras mi hija mayor salió con la idea de que se quería divorciar y lo hizo. No tuvo inconveniente para ceder la patria potestad de sus hijos al ex marido y se fue de su casa. No volvimos a saber nada de ella durante más de seis meses, hasta que se nos presentó en la casa en compañía de una fulana a la que nos presentó como su pareja. Le dijimos que la nuestra es una familia decente y que por favor se fuera con sus cochinadas y con la cerda de su pareja a otro lugar en el que no nos avergonzara, ya que en Tuxtla somos muy conocidos.

Amparo

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Amparo:

Te quedaste corta, yo la hubiera sacado a escobazos por cínica, descarada y atrevida.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Hace varias semanas cumplió años una amiga, me invitó a un antro a festejar con sus amigos pero yo fui sola. Estuvimos platicando, tomando y bailando hasta las tres de la madrugada. Después llamó su papá para ir por ella y me preguntó que si me traían a mi casa, y le dije que no, pues mi casa está cerca, en la colonia Moctezuma. Me quedé y seguí tomando una hora más, con un tipo que me aburrió y me fui a mi casa. Ya estaba muy ebria y cuando llegué me di cuenta de que no traía llaves. Marqué al celular de mi padre, y me dijo que había salido con unos amigos, no le dije que no tenía las llaves pues no quise preocuparlo. Me senté en las escaleras del estacionamiento  a esperarlo y escuché que un carro entraba, no le presté atención hasta que alguien me dijo “oye, ¿qué haces tan solita? A pesar de la borrachera, me di cuenta de que era uno de mis vecinos, un tipo de unos 45 años. Le dije que esperaba a mi padre, pues no tenía las llaves. Y me ofreció ir a su casa, pero dije que no y entonces me invitó unas cervezas con él ahí en su coche y acepté. Me tomé varias y supe que trataba de ponerme más ebria, pero no me importó, pues la verdad desde hace tiempo estoy sin encontrarle sentido a la vida y la mayoría de las cosas que me pasan no me importan, me comenzó a besar, a acariciar las piernas, los senos, las nalgas. Me subió a su casa y me penetró, yo seguía ebria y me quedé dormida, cuando desperté ya estaba en mi cama. Mi papá me dijo que estaba dormida en el piso afuera de la puerta. Algunas veces me topo a ese vecino, pero no cruzo palabras con él, me da vergüenza.

 Lizbeth

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Lizbeth:

Si no quieres volver a tener sexo con ese hombre, entonces mejor haz de cuenta que nada pasó, que fue un incidente de borrachera. Lo que me preocupa es tu infelicidad y las pocas ganas que le pones a la vida. Ánimo, estás a tiempo de encontrar la felicidad.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Hace más o menos dos meses empecé una relación clandestina con un compañero de trabajo. Él es casado, pero me encanta; yo también estoy casada, con el hombre que fue mi primer novio y con el que pienso pasar el resto de mi vida. Mi amante del trabajo siempre me promete cosas, pero yo nunca le creo nada, porque los hombres casados no dejan así de fácil a sus esposas. La cosa es que todo el mundo en el trabajo se está dando cuenta y, por supuesto, yo estoy siendo víctima de una inquisición silenciosa, obviamente porque soy la mujer y esta es una sociedad machista, no sé cómo contrarrestar los chismes, no quiero dejarlo porque es un hombre espectacular, buen conversador, me encanta. Pienso en mi esposo y él es un hombre que nunca me ha fallado en nada, pero ¿qué puedo hacer? Esto me domina, me gobierna, siento que lo que tengo que hacer es dejar a alguno ¿a mi esposo o a mi amante? Karla

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Karla:

Antes de pensar en dejar a nadie, toma en cuenta a tus hijos y el daño psicológico que les estás haciendo con tus puterías. No seas así, Karla. Primero está el número uno y luego el dos.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Tengo un novio que no sólo es alto, sino que es ancho. Es un hombre muy gracioso, siempre sonriente y dicharachero. Acostumbra hacer bromas sobre su sobrepeso. A veces dice que es modelo Rotoplas, otras que es un gordosaurio, en vez de decir que me quiere ver, me pregunta que si no quiero jugar con mi marrano. Alguna vez escuché que cuando alguien bromea de esa forma consigo mismo, es un medio de defensa contra algo que lo hace sentir incómodo. Una vacuna. Se dice gordo él solo, para evitar que alguien más se lo diga. No es que su obesidad lo hiciera feliz, bromear sobre eso es una forma de hablar de lo que él siente obvio.

Teodora

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Teodora:

Si te gusta hacer cochinadas con ese puerco, entonces disfrútalas sin hacerte tantos cuestionamientos. Es bien sabido que las personas obesas buscan ser aceptadas y tu gordo ya te tiene a ti ¿qué más puede pedir?

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