HOSPITAL DEL ALMA

HOSPITAL DEL ALMA

Por El Duque de Santo Ton

(Consultas gratis: santapiedra@gmail.com)

 

 

Querido Duque de Santo Ton:

Soy gay, mi novio es un hombre casado, pero es lindísimo, me hace sentir bien, no me siento como “el amante marica”. Dice que no piensa divorciarse de su esposa, que no me haga ilusiones, pero éste es ya nuestro tercer año de relación. Yo tengo los mismos privilegios que tiene su señora; y por eso quizás muchas veces siento que me trata como si fuera su mujer. Si no fuera así, seguramente me sentiría utilizado. Pero el caso es que no, porque yo puedo tener mis gustos, él me compra ropa, me paga la renta y la colegiatura de la universidad y todos los gastos que tenga o que quiera hacer, sin necesidad de estar preocupándome por la parte económica. No siento que él haga diferencias en eso. Cuando ellos tienen vacaciones y se van de viaje, yo también puedo viajar. No me siento apartado, o que me deje tirado. Valoro que me haga sentir así, que no haga diferencias, y que encima no lo haga por obligación. Valoro que sea así conmigo, que me dé mi lugar.

Octavio

Tuxtla Gutiérrez

 

Querido Octavio:

Lo que me cuentas sonaría idílico, si no fuera porque la esposa de tu amante no tiene ni idea de que su marido no solamente se acuesta con otro hombre, sino que hasta le puso casa chica. Piensa en lo que dice tu novio, él nunca va a divorciarse de su esposa, pero es seguro de que se canse de ti, así que aprende a ganarte la vida o terminarás taloneando en el parque Santo Domingo y sus alrededores.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Hace dos meses, mi esposa y yo nos enteramos de la existencia de una perrita en estado de desnutrición, que pertenecía a los vecinos y siempre la tenían encerrada en su azotea. Esos vecinos tienen fama de ser personas conflictivas por lo que nos limitábamos a poner una escalera y llevarle alimento y agua que era lo que no tenía y así pasaron algunas semanas. Mi señora un día decidió adoptar a la chucha y yo temeroso le dije que no lo hiciera porque el espacio en la casa es muy pequeño y el animalito cada día crece más. Recuerdo que el día que me negué, mi mujer volteó a verme con los ojos llorosos y me dijo: “¿Qué nunca has sentido hambre, no te duele que la tengan olvidada?”. Me sentí muy mal, mi falta de solidaridad me hizo sentirme la peor persona del mundo, y le dije “Discúlpame por olvidarme de ser humano, te apoyo”.  Hace 15 días les pedimos a Chilindrina (ése es su nombre) a los vecinos y nos la regalaron. Hoy la veo contenta conviviendo con Minino (nuestro gato) mientras yo escribo esto. Estoy aprendiendo mucho de mi pareja y amo a mi renovada familia.

Tulio

San Cristóbal

 

Querido Tulio:

Todo suena muy bien, menos que consideres que loa perra y el gato son parte de tu familia. De eso a la zoofilia sólo hay un paso y Dios castiga.

 

Querido Duque:

Soy una persona impulsiva y ayer descubrí mensajes demasiados comprometedores de mi marido hacia muchas mujeres, descubrí su lado morboso el que pide fotos de ellas desnudas y cosas así, me sentí tan enojada, que cuando llegó a la casa le puse una golpiza con un palo de escoba. Hoy está con el ojo morado y cada vez que lo miro y veo su ojo morado siento un extraño placer, con algo de culpa, pero más placer de haberle dado su merecido. La decepción de descubrir que mi esposo es un maldito morboso aún no se me quita y tengo dudas sobre continuar o no con nuestro matrimonio; sé que no debí golpearlo porque yo no soy una persona violenta pero nunca había sentido tanta rabia dentro de mí y no pensé nunca reaccionar así, necesito ayuda lo sé, no tengo idea de qué hacer con mi vida ahora.

María

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida María:

Espiar en el celular de tu esposo es igual a que si leyeras su diario, lo cual es una indecencia, una total falta de respeto que va más lejos de los juegos sexuales que él realiza con su Messenger. En ese sentido tu conducta me parece más reprobable que la de él, sobre todo teniendo en cuenta que después lo golpeaste con un palo de escoba y estuviste a punto de sacarle un ojo. Tienes la fortuna de estar casada con un hombre tolerante porque otro te hubiera regresado cada uno de los golpes y te hubiese hecho pedirle perdón de rodillas.

 

Querido Duque:

Soy mujer, tengo 22 años, y he leído muchos mensajes en el Hospital del Alma, sobre hijas que están enamoradas de sus padres y quieren más con ellos. Yo soy así, mi papá es guapísimo, caballero y elegante. Está separado de mi mamá y se ha acostado con varias de mis amigas de la universidad y lo que ellas me cuentan me dejan loca, por eso quiero saber lo que se siente tener sexo con él.

Dana

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Dana:

Desde que se inauguró este hospital solamente hemos tenido un caso como el que mencionas, aunque me parece que las relaciones incestuosas son más frecuentes de lo que aparentan. Yo te recomiendo no privarte de nada, siempre y cuando tu padre esté de acuerdo. Es importante recordarte el uso de preservativos y todo tipo de medidas profilácticas, ya que se nota que tu padre es un promiscuo y si te llegara a embarazar podrías tener un hijo enano o con cola de pescado.

 

Querido Duque de Santo Ton:

Hace unos días hicieron una fiesta mis ex compañeros de preparatoria. El ambiente estuvo muy bueno, nos acordamos de los años 70 y tratamos de revivirlos. En determinado momento, yo estaba tan drogada y bebida, que toqué la entrepierna de un tipo que no iba en nuestro salón de clases, pero que igual lo invitaron a la fiesta. Le toqué el pene, y quería besarlo; él al principio, me quitaba la mano, pero después se dejó y también me tocó. Luego no sé qué pasó porque ya estaba muy perdida, aunque recuerdo que le di el número de mi celular, pero al siguiente día no me mandó ni mensajes ni nada y hasta hoy me ignora, sólo respondió a uno de mis mensajes diciendo que no quiere nada conmigo. ¿Qué hago? A mí la verdad sí me gusta y quiero algo serio con él. Angélica

Tuxtla Gutiérrez

 

Querida Angélica:

Creo que tu caso está perdido. Tuviste relaciones sexuales con un hombre que no es nada tuyo, como si fueras una quinceañera, aunque estoy seguro de que rebasas los 50. Lo único cierto es que, si ese hombre te usó, ya te tiró como si fueras un papel de baño después de haber sido usado. 

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