HOSPITAL DEL ALMA 11/05/17

HOSPITAL DEL ALMA 11/05/17

Por El Duque de Santo Ton

(Consultas gratis: santapiedra@gmail.com)

Duque de Santo Ton:

Aunque él tiene 70 años y mi mamá 60, mi papá le pidió el divorcio a mi mamá para casarse con su secretaria de 20.

Suena estúpido, pero como si eso no hubiera sido suficiente, también le pidió que desalojara la casa porque es de él como lo es también todo lo que hay dentro de ella. Le dijo que se llevara toda su ropa y sus porquerías pero que ni se le ocurriera tocar las obras de arte ni la plata ni las antigüedades, que le iba a regalar el carro que usa, que está a nombre de él, y que le permitiría vivir en un departamento que tiene en Los Laguitos sin pagar renta, además de que le asignaría un pensión modesta para subsistir ¿Verdad que por muy rico y poderoso que sea mi papá no puede hacer eso?

Genaro

Tuxtla Gutiérrez

Querido Genaro:

En Chiapas los ricos y poderosos pueden hacer lo que se les antoje, así que dile a tu mamá que agradezca a Dios que por lo menos no la dejaron a pie y le dieron un techo para vivir.

Duque:

Mi hijo es un niño divino, tiene doce años y su cuerpo, aunque es delgado, también es armonioso y muy bien proporcionado. Su cara es angelical y su cabello es rubio y abundante, un verdadero querubín. Lo único malo es que es un poco afeminado, siempre rodeado de niñas muy bellas, pero todas ellas son sus mejores amigas. Hace unos días se fue a pasar una temporada a San Cristóbal, lo cual yo aproveché para registrar sus cosas y casi me dio un infarto, cuando encontré en su computadora decenas de fotos de muchachos semidesnudos y otros hasta desnudos.  Yo pensaba que los niños no podían ser homosexuales sino que eso venía con la mayoría de edad pero al parecer a mi hijo le hace agua la canoa ¿verdad?

Yazmín

Chiapa de Corzo

Querida Yazmín:

Podría decirte que tu expresión “le hace agua la canoa” es impropia de una mujer con cierta educación, que por lo menos lee el periódico y trata de cultivarse, pero lo que denota tu grado de bajeza es la intromisión que hiciste en la intimidad de tu hijo. Se nota que no sabes lo que son los principios ni, mucho menos, la educación. Por otra parte, ya desde fines del siglo XIX y principios del XX, los especialistas en el tema demostraron la existencia de la sexualidad infantil, que gran parte de la sociedad se niega a reconocer. En el caso de tu hijo vive una sexualidad no convencional lo cual tampoco es para cortarse las venas.

Querido Duque de Santo Ton:

Desde el primer día que entré a trabajar a la salida mi jefe me llevó a un motel e hicimos el amor como conejos. Desde entonces tenemos sexo casi todos los días, pero desde un principio él me dijo que era un hombre casado y con hijos, que jamás iba a casarse conmigo pero que si quería podíamos ser amigos con sexo y yo estuve de acuerdo. Obviamente yo me súper cuido para no quedar embarazada y acepto mi condición de amante de mi jefe porque en realidad yo no creo haber nacido para el matrimonio ni para tener compromisos con los hombres. Bueno, el caso es que hace poco me invitaron a un desfile de modas, al que asistieron todas las señoras elegantes de Tuxtla Gutiérrez. Mis amigas y yo nos vestimos con nuestras mejores galas y conseguimos que nos sentaran en la primera fila, hasta nos tomaban fotos los reporteros de los periódicos locales, hasta que un grupo de cuatro o cinco damas se pararon frente a mí y se me quedaron viendo bien feo. Una de ellas le dijo a otra: “¿ya ves que parece prostituta?, ¡no tienes nada de qué preocuparte!” Entonces comprendí que aquellas señoras eran la esposa de mi jefe y sus amigas, quién sabe cómo ella se habrá enterado de que yo soy yo y de lo que hago con su marido. Mis amigas me decían que no me dejara, que les contestara el insulto a esas viejas alzadas, pero yo no quise, preferí ver el desfile de modas aunque sí me sentí agredida. Dos días después, luego de hacer el amor, mi jefe me regaló un hermoso anillo de brillantes, con factura y todo, por haberme comportado como se debe ante la actitud de su esposa.  

Tatiana

Tuxtla Gutiérrez

Querida Tatiana:

Aunque ser la amante de un hombre casado por lo general no tiene buen fin en un lugar como Tuxtla Gutiérrez, te felicito por no ser una trepadora y tener muy claro tu papel en la relación conyugal de tu jefe. De hecho, él mismo se dio cuenta y por eso te regaló el anillo, si sigues así hasta la esposa te mandará a regalar sus vestidos que pasen de temporada.  

Duque de Santo Ton:

Me casé hace cinco años pero, la verdad, ya no soporto ni a mi mujer ni a mis hijos. Yo sé que debería quererlos por naturaleza pero no es así. Simple y sencillamente no siento otra cosa por ellos que odio por haberme quitado mi libertad y por estar minando mi juventud. Bueno, lo que queda de mi juventud.

Óscar

Tuxtla Gutiérrez

Querido Óscar:

Tu actitud es anormal, tienes una conducta errática y me parece que deberías consultar con un especialista. Ya te mandé los datos por Inbox.  

Querido Duque:

En la pasada quincena, cuando nos pagaron, mis compañeros de oficina me convencieron de que fuéramos a comer unas botanitas y a tomar cerveza. Acepté porque el lugar al que fuimos es muy decente, pero cuando regresamos a trabajar, no había llegado yo a mi silla, cuando una ventosidad empujó dentro de mi intestino un flujo de chorrillo que se escurrió entre mis piernas, pues llevaba yo minifalda. Corrí al baño desesperada, mientras escuchaba carcajadas y expresiones de asco y de que era yo una cerda. Después de asearme muy bien y de perfumarme no me atrevía a salir del baño y enfrentar a mis compañeros, pero después pensé en que soy humana, y que como tal puedo sufrir un accidente. Con la frente en alto, salí del baño y me dirigí a mi lugar sin hacer comentarios. Los demás tampoco se atrevieron a hacerlos.

Perla

Tuxtla Gutiérrez

Querida Perla:

¿Qué hiciste con los calzones? No me digas que fuiste tan cerda de guardarlos en tu bolsa. 

Querido Duque de Santo Ton:

Gracias a Dios mi papá es un hombre muy abusado para los negocios, y ni a su esposa ni a sus hijas nos ha faltado nunca nada, al contrario, siempre hemos vivido en los mejores fraccionamientos; vamos muy seguido a Disneylandia, Miami y Las Vegas, aunque también conocemos Europa pero no nos gusta ir porque el clima es horrible, todo es viejo y aburrido, y las comodidades no se comparan con las de Estados Unidos. El motivo de esta carta es para pedirte un consejo: mis primas hermanas son pobres, te lo juro, pertenecen al proletariado, y a mí no me gusta que nos visiten porque a veces se encuentran con nuestras amistades y aunque me muero de ganas de decir que son mis sirvientas, tengo que confesar la verdad porque nos apellidamos igual. Dime como tengo que hacerle para que ya no se paren por la casa, por fa, por fa, por fa.

Emma

Tuxtla Gutiérrez

Querida Emma:

Reúne a tus primas pobres y diles que tus criadas no saben lavar ni planchar tu ropa fina; pregúntales si su mamá estaría interesada en hacerlo los fines de semana. Seguramente no soportarán semejante humillación y ellas solas se retirarán.  

Querido Duque:

Vivo sola con mi mamá en un departamento del centro, pero en mi trabajo me ofrecen comprar una casa mediante un préstamo hipotecario. Haciendo cuentas, los pagos de desamortización de la hipoteca equivalen a lo que pago de renta. Lo malo es que la casa me quieren vender es muy pequeña y está ubicada hasta Coita ¿qué me recomiendas?

Lucía

Tuxtla Gutiérrez

Querida Lucía:

Yo te recomiendo que sigas pagando renta pero que no cometas la idiotez de irte a vivir hasta Coita. No tienes idea del infierno sin salida en el que te meterías al alejarte de tu centro de trabajo y de lo abandonada que tendrías a tu madre, rodeada solamente Dios sabe por quién.

 

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