Hechas “al vapor”, leyes protectoras de animales

Hechas “al vapor”, leyes protectoras de animales

Por ENRIQUE GONZÁLEZ

Tuxtla Gutiérrez 

Aída Beatriz Álvarez Salas, presidenta de la Federación Mexicana de Colegios y Asociaciones de Médicos Veterinarios en Pequeñas Especies, criticó que los legisladores del Congreso de la Unión, sobre todo los del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), solo crearan leyes “al vapor” para responder a presiones minoritarias, como las que se han avalado para evitar animales en los circos o frenar las corridas de toros.

 

En su visita a esta ciudad capital, aseveró que la mayoría de las leyes son elaboradas por políticos y grupos defensores de animales a los que les falta preparación, sobre todo en las partes científica, médica y zootécnica, para que las mismas puedan cumplirse y que en realidad se busque el bienestar de las especies.

“Esas reformas se echaron a andar con tendencia sensacionalista, con el afán de captar votos, sin pensar, y lo peor: carentes de fundamentos científicos y médicos; y esa prohibición genera que haya mercado negro, pánico y situaciones negativas”, señaló.

En la actualidad les preocupa, puntualizó, que esos “entes de la sociedad” traten de denigrarlos, “nos duele y nos pega, porque si hay un gremio que vela por el bienestar y la salud es el de los veterinarios, y por eso estudiamos varios años, y hasta nos especializamos y nos actualizamos”.

Aseveró que incluso esas organizaciones violan los derechos de terceros al ingresar a instituciones sin permiso, como lo que sucedió en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) hace unas semanas, o a viviendas particulares, “y en esa búsqueda de un supuesto bienestar animal, se violan también los derechos humanos”.

De hecho, reveló que nada garantiza que al “rescatar” a esos animales vivirán en mejores condiciones, y prueba de ello ─dijo─ es que al menos el 80 por ciento de los ejemplares “rescatados” de los circos tiene un final trágico, “entonces lo que se necesita es regular mejor las leyes y que las mismas estén bien fundamentadas, que se interpreten de buena forma”.

Lo más lamentable, aseveró, es que para la elaboración de éstas no son invitados quienes sí conocen de la materia, “además, hay una doble moral, porque se pretende proteger al perro, al gato, y se manda al conejo para que experimenten con él, o con un cerdo (…) Pero también sienten, son seres vivos”.

Esto conllevará es que los futuros veterinarios no estén preparados como debe de ser, advirtió la entrevistada, quien comentó que si hay alumnos que no coinciden con las prácticas con animales, “habría que preguntarse: ¿Qué es lo que en realidad quieres estudiar? Tú no entras a Veterinaria para salvar un animalito, sino para salvar a la humanidad”.

Ejemplificó: “Yo no le veo la diferencia entre utilizar cadáveres humanos para Medicina Humana, y hacer lo mismo pero de perros o gatos para Medicina Veterinaria”.

Por desgracia, la especialista reiteró que se han sentido amenazados por esos grupos protectores de animales, “y atacan más fuerte por las redes sociales, aunque creo que será menos porque creció esta unión gremial, porque ya podemos dar una visión a los medios de comunicación y a la sociedad”.

Aunque alertó que en estos momentos “están en la mira” los delfinarios, zoológicos, e incluso se trató de meter una reforma para prohibir la venta de mascotas en mercados públicos y, “de forma disfrazada, hablan de locales pequeños, pero no mencionan tiendas departamentales, entonces ahí vemos motivos ocultos en desaparecer el pequeño comercio mexicano”.

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