Preocupante el alza de crímenes de odio en contra de la comunidad LGBT

Preocupante el alza de crímenes de odio en contra de la comunidad LGBT

En Chiapas se han registrado cerca de 10 casos, según la Red por la Inclusión de la Diversidad Sexual 

Por ENRIQUE GONZÁLEZ

Tuxtla Gutiérrez 

De enero a la fecha, en México se han registrado cerca de mil 500 crímenes de odio en contra de la comunidad lésbico-gay-bisexual-transexual (LGBT), lo que es una cifra histórica, mientras que en Chiapas, en ese mismo lapso, ya se contabilizan al menos 10 casos, según datos de la Red por la Inclusión de la Diversidad Sexual en el estado.

 

José Eliecer Esponda Cáceres, vocero de esa agrupación, estimó que de todos los casos presentados, menos del 10 por ciento de los mismos alcanzan la justicia, “es muy triste y lamentable que, para esta población vulnerable, no existan condiciones adecuadas para acceso a la misma, porque en los procedimientos somos tratados de manera diferente”.

En entrevista, lamentó que este tipo de hechos violentos estén al alza, sobre todo con quienes son transexuales, y que los procedimientos judiciales presenten “fallas”, como en el caso de Carlos García Morales, conocido como “Itzel Durán” en Comitán.

“Por mala integración que hizo la Fiscalía de Distrito, se cerró la carpeta de investigación porque se contradicen los agentes periciales, lo que permitió que dejaran al presunto culpable en libertad, cuando hubo testigos y otras cuestiones que señalaban a esta persona”, aseveró.

En ese sentido y a nombre de la comunidad LGBT, pidió que se reconozca el protocolo de actuación, para que sean detectados de manera correcta y tengan un seguimiento adecuado esta clase de sucesos, y con ello se alcance la justicia; “tenemos otros casos como en Pijijiapan, con Héctor Méndez, de 55 años de edad, que atendía su tienda de abarrotes, y sin motivo alguno le dispararon el año pasado”.

En marzo pretérito, recordó, Jhonatan Pérez Domínguez, de 28, fue encontrado sin vida en el río San Nicolás, municipio de Mapastepec, “lo asesinaron con un picahielo; en agosto de 2017, en esta misma ciudad, balean a un grupo de personas, y muere un integrante de la comunidad LGBT”.

Lo más preocupante, advirtió, es que no haya acceso a la justicia, “y existe, creo, un poco de vergüenza de los familiares de esas víctimas de presionar a las autoridades, y en realidad la Comisión Estatal de Derechos Humanos no le ha dado seguimiento a la información que nosotros, como sociedad civil, le hemos proporcionado; falta que esa instancia tenga buena voluntad”.

Uno de los problemas por los que no avanza el acceso a la justicia, refirió José Esponda, es porque hay estigmatización o una recurrencia en cuestiones moralistas en la atención; “lo plantean como un crimen pasional, cuando esos crímenes tienen características de odio, de saña, de acabar con la identidad de la persona por su orientación sexual”.

Comentarios