Fernando Castellanos no debe actuar en secrecía con nueva Carta Urbana: Canadevi

Fernando Castellanos no debe actuar en  secrecía con nueva Carta Urbana: Canadevi

Plan de Desarrollo 2015-2040 tiene muchas “bondades”, asegura Óscar Figueroa

Cambio de uso de suelo en 8.9 hectáreas protegerá la Meseta de Copoya de invasiones, avala

 

 

Por ENRIQUE GUTIÉRREZ

Tuxtla Gutiérrez

 

Óscar Alejandro Figueroa Gutiérrez, delegado en Chiapas de la Cámara Nacional de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi) consideró que el Ayuntamiento que encabeza Fernando Castellanos Cal y Mayor no debió actuar con tanta secrecía en la aprobación del Plan de Desarrollo Urbano 2015-2040, “pues éste tiene muchas ‘bondades’ y nosotros como desarrolladores de casas lo avalamos”.

Después de revisarlo, destacó que es un trabajo bien elaborado por expertos y privilegia el bienestar de la ciudadanía, además de que se alinea a las tendencias y ordenamientos como a las leyes de Asentamientos Humanos y a la Nacional de Desarrollo Urbano, así como al Plan Nacional de Vivienda.

A pesar de las “virtudes” de dicho plan, afirmó que es perfectible, “pero no por eso debemos negar la posibilidad a Tuxtla Gutiérrez de empoderar este documento y transitar a una ciudad mejor, y además trabajar en ‘reflexionamientos’ que se deban realizar”.

APLAUDE CRÍTICAS PROPOSITIVAS

Sobre el rechazo de algunos regidores y regidoras para avalar el plan, explicó que las posturas críticas de carácter constructivo “y sobre todo valientes”, siempre deben fomentarse y reconocerse, “ellos reconocen las virtudes del proceso, y solo solicitan estudiarlo más a fondo y hacer las correcciones correspondientes, y esos son los riesgos de una democracia que, sin duda, el alcalde debe saber”.

En cuanto a la postura de grupos ambientalistas locales que están en contra de la aprobación de la nueva Carta Urbana, avaló: “Hay que aplaudirles porque es irracional pensar que no tenemos que cuidar nuestro entorno natural, y ellos se suman a estos temas por convicción, una tarea que deberíamos hacer todos”.

Sin embargo, resaltó que hay que tomar posturas prácticas, lejos de apasionamientos que permitan conciliar los intereses de todos, y privilegiar el interés de la sociedad y avanzar un poco más, “no es solo pensar en conservar, en la ciudad es más urgente pensar en la recuperación de suelos y de zonas impactadas de manera irregular con programas completos en materia ambiental”.

Estos últimos, agregó, tienen que contemplar reforestaciones con grupos funcionales y no tanto con especies endémicas, “y para ello hay que crear y consolidar zonas de desarrollo inmobiliario controlado; en algunas partes del país les llaman zonas de sacrificio. Se oye impactante, pero es una alternativa para que nadie más entre a un área de amortiguamiento”.

Es decir, especificó que éstas serían verdaderas barreras a los asentamientos irregulares, las cuales se efectuarán con base en las normas para cada vivienda, “el Atlas de Riesgos tiene documentado los incidentes en las laderas Norte y Sur (de la capital), y en la mayoría de los casos la gente que invade hace autoconstrucción y eso es lo que provoca las inestabilidades del suelo”, sobre todo por las grandes cantidades de fugas de agua y de drenaje.

De hecho, reconoció que la ladera sur de Tuxtla es una zona de derrumbes, deslizamientos y de abundantes escurrimientos y manantiales, además de que “históricamente es vulnerable a las invasiones, pues el 80 por ciento de las colonias asentadas allí son irregulares, y el Ayuntamiento, de forma presionada, tiene que brindarles los servicios básicos”.

Por decreto, aclaró que nunca se han detenido las invasiones, “lo peor que puede pasarle a esa zona (parte de la Meseta de Copoya) es que no pase nada y dejarla como está, pero si se da un uso de suelo que pueda entrar a un proyecto estratégico y que proteja esa zona, desde luego que será una de las soluciones más viables para ese sector”.

En general, dijo que sí respaldan el Plan de Desarrollo Urbano, “pero creemos que es necesario hacer más proyectos en las laderas sur y norte que impidan más invasiones”.

CASO VICTORIA RINCÓN

Desestimó el argumento de la regidora Victoria Isabel Rincón Carrillo, quien aseguró que en la zona de la Meseta de Copoya hubo una autoinvasión, “no dudo que en algún caso se haya dado, pero es una incongruencia, nadie quiere perder su terreno, nadie se autoinvade y sí es una afirmación un poco temeraria porque la Unión de Pequeños Propietarios sí ha luchado mucho; hay demandas, hay familias que han perdido su patrimonio y que incluso se han enfermado”.

En el caso de la Meseta de Copoya, se cuestionó: “¿Ustedes creen que los propietarios batallaran por cuatro años nada más porque sí? La familia (Pavía, dueña de al menos 70 hectáreas de esa ANP estatal) siempre ha estado ligada a la conservación”.

Incluso, reveló que, “de buena fuente lo sé”, esa situación le ha generado problemas de salud y hasta económicos a dicha familia, “hay angustia, y no creo que sea válido que se diga que se autoinvadió”.

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