Limpia de bastones de mando, tradición indígena en Zinacantán

Limpia de bastones de mando, tradición indígena en Zinacantán

Se realiza cada 15 días, para pedir a las autoridades que se mantenga la paz y gobernabilidad en el municipio

 

 

Santiago López

San Cristóbal de Las Casas

 

La limpia de los cinco bastones de las principales autoridades, el cambio de flores del altar principal de las imágenes de San Lorenzo, San Sebastián y el señor de Esquipulas,  ofrendas como velas,  en el domicilio del presidente municipal, es una ceremonia ancestral que han dejado en el municipio de Zinacantán los antepasados, el cual lo continúan haciendo para pedir a las autoridades se mantenga la paz y gobernabilidad.

Manuel Martinez Jiménez, alcalde en Zinacantán, contó que la ceremonia religiosa la realizan cada 15 días, y lo vienen haciendo presidente tras presidente, “pues el bastón significa el poder y la estabilidad en el municipio” y es limpiado con agua de hojas de laurel, lo han hecho desde que inició su mandato y concluirá hasta la entrega de este mismo.

El acto religioso inicia alrededor de las 6 de la mañana (horario de Dios, 7 de la mañana horario de verano) participan el síndico, regidores, jueces de paz y conciliación indígena, regidores y demás autoridades municipales.

“Pedimos perdón a Dios cada 15 días, que estemos bien, en paz, tranquilidad y gobernabilidad en el municipio; hacemos la limpia de los bastones de mando, la limpia de las imágenes que tenemos, ofrendamos velas, trago que se ha vuelto una bebida religiosa, para mantener la gobernabilidad, estabilidad, subjetivamente nuestra creencia religiosa ha hecho que el pueblo de Zinacantán, y cada uno de sus habitantes este en paz”, apuntó.

Luego de hacer la limpia del altar principal, donde tanto los bastones, imágenes, manteles tradicionales, son pasados sobre un incenciario, ahumándolo con incienso, las autoridades municipales, comienzan a danzar más de 30 minutos, en por lo menos tres ocasiones, con la música tradicional la cual está compuesta por un violín de una sola cuerda, una arpa y una guitarra tradicional de 12 cuerdas.

Martinez Jiménez, dijo que durante la actividad que tarda casi tres horas, consumen algunos litros de “Posh” (aguardiente tradicional), y concluyen con un desayuno que puede ser caldo de pollo “de rancho”, lo cual ayuda también a que las autoridades tengan un momento de convivencia.

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