La ambición desmedida es la que provoca guerras: Enrique Díaz

La ambición desmedida es la que provoca guerras: Enrique Díaz

Santiago López

San Cristóbal de Las Casas

El obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, Enrique Díaz Díaz, llamó a las autoridades y pidió a los líderes internacionales a quienes mueven las guerras  también,  “a que vean a Cristo, que quieran servir”.

 

“Todo lo que vemos aquí a nivel pequeño porque somos pocos, pero rarísimo en cuanto ha habido muertos, lesionados, ha habido violaciones a derechos humanos y de todos los derechos, y siento que alguien mueve  que no  es el interés de servir, y cuando no se habla con la verdad y no está el deseo de servir, es muy difícil encontrar la paz”.

“Esta semana ha sido para mí muy dura en muchos sentidos, el viernes pasado una niña de ocho años que venía de Oxchuc de una de las comunidades lejanas, me decía Jtatik  ¿no puedes parar los pleitos y las guerras?”, contó.

Después de la misa de mediodía en la catedral de San Cristóbal, aseguró no solo ocurre esto con Oxchuc, donde los niños están asustados, y viviendo los pleitos, dificultades, pues ve el dolor, las muertes en Siria, los bombardeos en Siria.

“Hoy las explosiones en dos templos cristianos en Egipto y seguirá siendo una enumeración grande de desastres, de violencia, de corrupción y frente a todo esto dice uno porqué, no encuentro otra cosa más que la ambición desmedida”, señaló.

A días de su partida a Irapuato, como se lo instruyó el Papa Francisco, apuntó que si de verdad los líderes locales y mundiales quisieran servir, serían otra cosa, “si estuviera en su deseo y en su corazón  el respeto significación de cada persona, lo que sería mejor”.

Díaz Díaz, respondió a la infante de Oxchuc, “que me lo dijo con lágrimas y susto”, que como iglesia buscan que este pueblo encuentre la paz y que tiene modelos de Cristo “montado en un burrito, que dice que todo el que quiera servir que sea el servidor”.

Cuestionado sobre su partida, dijo ser una decisión difícil pues quiere mucho a esta comunidaddonde estuvo 14 años, “cuando alguien me dice que si estoy contento, me voy triste por dejar comunidades, lugares ideales, planes que tiene uno”.

“A mí se me hace preciosa la imagen de Cristo en el domingo de ramos, Cristo montado en un burrito, al que le gritamos rey, el que viene en nombre del señor y que le gritamos Osama, pero es el Cristo que nos propone los medios y modos para encontrar la paz, es simbólica esta entrada de Cristo a Jerusalén”, concluyó.

 

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