Acuerdan expulsar a chinos de Simojovel

Acuerdan expulsar a  chinos de Simojovel

Abel Pérez

Simojovel

 

Mineros y comercializadores de ámbar acordaron expulsar a chinos y a todo extranjero con centros de operaciones de compra de ámbar establecidos en esta cabecera municipal, pues los acusan de saquear las riquezas del municipio y por devaluar el precio de la resina milenaria.

 

En el documento que hicieron llegar a nuestra redacción y que consta de la firma de algunos comercializadores de ámbar en bruto y esferas, lanzan ultimátum a los chinos establecidos en la localidad, a quienes les piden abandonar a la brevedad posible el municipio y no regresar más por medidas de seguridad.

Según los inconformes, dicen que los chinos, algunos holandeses y japoneses llegaron al municipio hace unos años comprando esferas de ámbar con ofertas tentativas pero que al paso de un par de años fueron devaluando el precio hasta desplomarse como se mantiene en la actualidad, razón por la que exigen sus salidas del municipio hasta que nuevos clientes extranjeros realicen una mejor oferta.

En tanto, la actividad minera ha bajado de manera considerable y el negocio se ha estancado porque los mineros y comercializadores de ámbar están pasando uno de los peores momentos, contrario a lo acostumbrado que era derrochar dinero en gustos y placeres valiéndose del precio confort que tenía el ámbar.

Cabe destacar que si regresamos a la historia del misterioso negocio de la compra venta de esferas de ámbar, precisamente fueron los chinos los que se asentaron en Simojovel para el acaparamiento elevando el precio, lo que derivó en que los mineros y compradores de ámbar se multiplicaran, que en cierto caso a muchos les cambio el nivel de vida hablando económicamente, pero eso también expandió la venta de alcohol, armas de fuego y droga, por lo que incluso muchas personas se cambiaron a la actividad minera.

Hoy existe un reclamo y culpan a los chinos, pues la realidad es que, los comercializadores locales se acostumbraron a una vida de lujos y llego el día en que se tendría que terminar el negocio y por lo tanto ahora se están quejando.

Lo cierto es que los chinos explotaron las minas y acumularon el ámbar necesario pagando al mejor precio, pues han dejado de comprar grandes cantidades y el precio se desplomó y lo preocupante es que, dejaron vicios y una mala costumbre de vida entre los compradores.

Los pobladores señalan que esta situación podría derivar en asaltos, robos, secuestros, entre otras actividades ilícitas, mientras que los chinos se ríen de la necesidad, ignorancia y mediocridad de los comercializadores de ámbar de Simojovel.

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