Josh Hutcherson dirige su destino

Josh Hutcherson dirige su destino

El protagonista de la saga Los juegos del hambre toma un nuevo camino en la cinematografía: el de la dirección, en la que inició con el cortometraje Ape

Nota y foto “Excélsior”

CIUDAD DE MÉXICO.

Josh Hutcherson encontró un nuevo camino para destacar en el cine: el de la dirección. Después de protagonizar cuatro superproducciones de Los juegos del hambre, junto a Jennifer Lawrence y Liam Hemsworth, el actor estadunidense demostrará la experiencia acumulada en más de una década, a sus ahora 24 años de edad, con la firme decisión de cruzar del otro lado de la cámara.

 

Su primer trabajo cinematográfico como director y protagonista a la vez, fue en el cortometraje Ape, una historia que calificó como oscura, pues aborda lo que le sucede a un joven con esquizofrenia.

“Siempre quise ser director y entrar en este mundo con la gente experimentada, es decir, con otros directores jóvenes a quienes también admiro. Es un nuevo desafío dirigir a otras personas con las que también tengo que actuar, pero es algo que siempre quise hacer. Trabajé con muchísimos directores que también habían empezado como actores y son quienes me gustan más, porque vienen siempre con una historia dirigida a la base del personaje. Cuando tenga que dirigir, también me concentraré en los personajes.

“Empecé con un cortometraje, porque me dijeron que era bastante fácil. Se puede actuar y dirigir al mismo tiempo. Veremos qué pasa. El título es Ape, es una película bastante oscura sobre un joven que sufre esquizofrenia. Es una historia muy complicada que arruina a la familia. El  género siempre me atrajo mucho”, expresó Josh Hutcherson en entrevista.

Junto a la compañía Indigenous, Hutcherson pretende crear una serie de cortometrajes con nuevos directores, como una forma original de presentar las ideas a los estudios de cine sobre futuras películas, en vez de trabajar solamente con el guión y una lista de posibles actores.

La comparación sólo es posible con la televisión, en la que las productoras crean un episodio piloto para mostrarlo a una cadena que dé el visto bueno e iniciar las grabaciones de la historia. Bajo esta premisa, el actor intentará venderle a los grandes estudios de cine la idea de largometrajes con la filmación de cortometrajes.

“Me parece que es un concepto muy bueno. La idea es tomar el guión de una película para filmar una versión en cortometraje. Después de producirlo, se haría el largometraje. Muchas veces se tardan años en llevar un guión al cine, porque la gente se compromete y después se arrepiente. Cuando te das cuenta, pasaron diez años desde que recibiste el guión de una película”, explicó.

Como ejemplo, tiene la película Whiplash, protagonizada por Miles Teller y en la que Jonathan Kimble Simmons ganó el Oscar como Mejor actor de reparto en 2015.

“Habían hecho primero una versión en cortometraje. Cuando la gente entendió la idea, hicieron la película. Así es mucho más fácil atraer a los actores, los productores y el financiamiento. Es como una incubadora para crear un largometraje. Me parece una idea genial.

“A mis 24 años, muero de hambre por roles interesantes que tengan mi edad. Ese es mi ‘juego del hambre’. Todo el tiempo me ofrecen personajes que todavía están en la escuela secundaria o profesionales que recién salen de la universidad. Todavía estoy en medio de los dos”, dijo.

Sin embargo, a Hutcherson le interesa conservar a sus admiradores adolescentes y jóvenes de más de 20 años.

“Queremos hablarle a ese público, que también existe en Turquía o Italia, en todo el mundo. Queremos crear historias humanas en las que la gente pueda identificarse más allá del idioma y la cultura. Eso es lo bueno del cine.

“En cualquier actuación uno siempre se pregunta qué pasaría si cambiaramos e hiciéramos algo diferente, pero no podemos decirlo porque es una falta de respeto al director. Ahora podré decir lo que siempre pensé, manteniendo ese respeto”, acotó.

El actor nacido el 12 de octubre de 1992 en Union, Kentucky, descubrió a los cuatro años que lo suyo era la actuación. Su familia se mudó a Los Ángeles y cumplió su sueño a los nueve años y apareció en televisión en Becoming Glen,House Blend e incluso en un episodio de la serie ER.

Fue hasta 2005 cuando protagonizó Zathura: una aventura espacial cuando su popularidad llegó. Siguió la cinta RV: Locas vacaciones sobre ruedas, junto a Robin Williams, y los dos filmes de Viaje al centro de la Tierra, la primera junto a Brendan Fraser y la siguiente con Vanessa Hudgens. Le siguió Los chicos están bien, al lado de Julianne Moore y Mark Ruffalo.

La fama le llegó tras el rol de Peeta Mellark en la saga de películas de Los juegos del hambre, con Jennifer Lawrence y Liam Hemsworth. Su proyecto de dirección de cortometrajes suena arriesgado. En principio porque la paga será mucho menor.

“Tengo la oportunidad de convertirme en el director para poder agregar mi voz al proyecto. Me da las herramientas y el espacio para crear y es algo, muchas veces, más atractivo que cualquier cheque. Al menos para mí.

“Lo bueno del cine es hacer superproducciones para tener la oportunidad de alejarte un poco y concentrarte en algo mucho más artístico que realmente te importe, como una forma de expresión”, concluyó.

SU EXPERIENCIA COMO DIRECTOR

Lo más divertido para Josh Hutcherson al dirigir su propia película fue la llegada de los primeros guiones. Desde su punto de vista fue lo más emocionante, pues había demasiados de los cuales elegir.

“The Black List es una organización que colecciona estos guiones que nunca antes se habían producido y tienen una biblioteca alucinante con grandes contenidos de cineastas totalmente desconocidos. Me sorprendió ver lo buenos que eran. Al ser director por primera vez, me tiré de clavado en todo, llamando a mis amigos, a gente con quien trabajé antes, pidiendo favores para ayudarme a darle vida a mi visión. Esa parte fue realmente muy divertida.

“Lo difícil fue transformar el guión de un largometraje en un cortometraje, manteniendo el tono y el corazón de la historia, sin que el público sintiera que no está satisfecho”, señaló.

DESDE PEQUEÑO, DESCUBRIÓ SU VOCACIÓN

“Quería aprender todos los elementos del cine desde pequeño. Me quedaba en el camión de las cámaras y nadie podía encontrarme, sólo porque estaba aprendiendo un poco sobre los lentes o me iba al camión de la escenografía para aprender a construir un estudio. Me fascina todo el proceso. Siempre fui una esponja, absorbiendo todos los elementos de un rodaje. Y ahora voy a poder aplicarlo”, dijo Josh Hutcherson.

LO ARTÍSTICO VS. LO COMERCIAL

Desde el punto de vista del ahora director, el lado artístico del cine está resurgiendo más allá de su perfil comercial, que tiene como principal objetivo la recaudación de dinero.

“Sin ser demasiado filosófico o molesto, el cine empezó siendo arte puro. No se preocupaban por las recaudaciones. No se preocupaban si una corporación invertía millones de dólares. Filmaban exclusivamente como una forma de expresión artística. Pero cuando el cine se volvió más popular, las grandes compañías se dieron cuenta que podían hacer fortunas, como el mundo de Marvel que es tan lucrativo, pero es negocio puro. Ahora que hay nuevas plataformas, podemos volver a la gran razón por la que surgió el cine, tratando de conseguir una verdadera expresión artística. Eso es muy cool”, dijo y consideró que el streaming no necesariamente perjudica al cine, pues no hay ningún modelo comercial.