Óscar Menéndez; echa de menos la utopía

Óscar Menéndez; echa de menos la utopía

China 1973, crónica del país Centro Florido, film restaurado por la Filmoteca de la UNAM, se proyectará en la sala Julio Bracho

Nota y foto “Excélsior”

CIUDAD DE MÉXICO.

Después de cuatro décadas, Óscar Menéndez (Cuernavaca, 1934) retoma su aventura por China. Produjo una nueva película sobre el pueblo asiático en época de Mao Tse-Tung. Un relato contemporáneo a partir de la serie documental que hizo en 1973. Material visual que parecía perdido, pero el año pasado encontró en los acervos de la Filmoteca de la UNAM.

 

Se trata de seis rollos de 16 milímetros de 30 minutos cada uno que hace 40 años filmó en un recorrido por una nación en plena reforma cultural y política. Un país naciente que ante la mirada del cineasta mexicano se dejó ver en su condición más cotidiana. El día a día en sus casas, escuelas o calles. Niños, mujeres y hombres. Retrato documental que, a la distancia histórica, explica en gran medida el origen de la primera potencia del mundo actual.

Con el título China 1973, crónica del país Centro Florido, la película se proyectará hoy en la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario con una charla del director, y tendrá un ciclo del 12 al 14 de mayo en la Filmoteca de la UNAM.

Las películas, que realizó en colaboración con Jorge Alberto Lozoya y Roberto López Márquez, se trasmitieron en la década de los 70 en televisión abierta en México, pero después desaparecieron: “Empecé a trabajar en otras cosas y con el tiempo las perdí de vista; cuando empecé a preguntar en el canal, que ya no era público, ya nadie sabía; luego en 1982 fue el incendio de la Cineteca Nacional y pensé que habían quemado ahí los rollos”, relata en entrevista el cineasta reconocido por el carácter social y político de sus producciones independientes.

Pero los seis rollos estuvieron guardados en las bóvedas de la Filmoteca de la UNAM. En 2016, Menéndez los encontró y propuso un proyecto de restauración y digitalización. El resultado no fue una pieza recuperada, sino una obra nueva. Con un guión y secuencia distintos a la serie original, la pieza se desliga de discursos políticos para presentar al pueblo en su situación más natural. En las imágenes se mira a niños en clases de inglés mientras aprenden de la crisis alimenticia en África, o las calles saturadas de bicicletas y peatones, y hombres que trabajan con disciplina.

Esa China, dice, que vivió una reforma real, y era desconocida para México. “Esta fue la primera película mexicana sobre China, y lo que hicimos ahora fue tomar fragmentos de cada capítulo y crear una secuencia con un nuevo montaje”. La película fue editada por Emiliano Menéndez, hijo del autor de México bárbaro y Dos de octubre, aquí México, y la narración es una reseña que escribió Juan de la Cabada en 1973, y se escucha en voz de José Peguero.

El concepto que da Juan de la Cabada es de un pueblo chino maravilloso, tranquilo. La reseña la escribió cuando expuse las fotografías al regreso de mi viaje. También es interesante el comentario de Antonio Rodríguez, crítico portugués, sobre las fotografías que fueron más de 400, y dice que son fotos que dan una sensación de libertad, que el pueblo chino no tuvo miedo de que yo lo fotografiara de frente, porque no hay fotos escondidas, los vemos naturales”.

La empatía que Menéndez logró con el pueblo chino es notoria en la filmación. Los niños sonríen ante la cámara y muestran sus juguetes, los ciclistas transitan tranquilos advertidos de que son filmados. “Es un documento histórico”, resume quien estudió cine en la Universidad de Carolina en Praga. “Muy bonita esta aventura china; remanso de paz y memoria de los cineastas mexicanos en el mundo”, dice.

¿DÓNDE Y CUÁNDO? 

China 1973, crónica del país Centro Florido se proyecta hoy a las 18:30 horas en la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario (Insurgentes sur 3000).

AÑORA UNA LUCHA PARA LOS JÓVENES 

Los jóvenes de hoy están intoxicados con la televisión y los teléfonos, no han vivido una lucha”, declara preocupado el cineasta que fue perseguido en 1968 por su película 2 de octubre. Aquí México, una narración del movimiento estudiantil con entrevistas a presos políticos en Lecumberri y un guión revisado por José Revueltas. Desde el exilio en Francia el cineasta completó su denuncia sobre la represión de Gustavo Díaz Ordaz con Historia de un documento, y dedicó su mirada principalmente al mundo indígena de México.

La utopía fue nuestra en el 68, fue la utopía de querer cambiar una situación; no pudimos, bueno, pero se hizo, y la historia tarda bastante en cambiar, pero ahora los jóvenes lamentablemente no tienen de dónde agarrarse; de qué historia se agarran: ¿de los políticos, de la selección de futbol que es malísima?”, reflexiona el autor de México bárbaro y Únete, pueblo.

La reflexión viene a cuenta por la crisis social y política del país que le merece al Premio Nacional de Periodismo 1993 una lamentación. Describe el presente de México como terrible y horroroso: “Estoy alarmado igual que todos con la noticia de que somos el país 12 en violencia. No sólo México, todo el mundo es aterrador”, declara quien en sus obras imprimió una reflexión sobre la condición social; no sólo una denuncia, sino un análisis crítico. Y la generación actual de cineastas poco reflexiona sobre su presente, dice. Si bien hay creadores que producen obra de denuncia, hay más historias livianas: “Ha cambiado la visión política de los cineastas, ya no hacen cine sino videos, y es una nueva forma de expresión muy respetable de los jóvenes; sólo algunos hacen intentos, algunos buenos otros fallidos. La mayoría está instalado en la frivolidad, produciendo historias superficiales”.

Menéndez por ahora se dedica a la investigación y producción, con Jesús Brito, de su biografía fílmica. Será la historia de un cineasta independiente a través de 40 de sus obras, adelanta.

 

Comentarios